La Alquézar Trail Rosado de 17 kilómetros, la distancia más corta de las cuatro del Ultra Trail Guara Somontano (UTGS), ha sido el delicioso postre de un fin de semana de trail 'running', tres días en los que corredores, visitantes y locales han disfrutado del y de los espectaculares paisajes del Prepirineo oscense. La distancia más corta ha reunido al mayor número de participantes, 973, respondiendo al objetivo por el que ha sido alumbrado en este 2022: acercar las carreras por montaña a la mayoría del público que quiere iniciarse en el mundo del trail de forma progresiva. Las calles de Alquézar veían pasar a corredores y corredoras en un bucle circular de 17 kilómetros, rodeando el río Vero y pasando por la ruta de las pasarelas, un enclave único para iniciarse en este deporte. Una prueba que dejará hambre de más kilómetros y de devorar senderos y paisajes tanto en principiantes como en veteranos.
Estos 17 kilómetros, con un desnivel positivo de 850 meros, han sido culminados en primera posición por Nahum Calaceit en un tiempo de 1:26:44, seguido de Rubén Vigil (vencedor en la Trail del Río Vero 30k) en un segundo más y Álvaro Cantín en 1:28:10. En categoría femenina, Ainhoa Elizondo ha sido cominadora absoluta con 1:41:58, segunda ha sido Ana Revilla con 1:50:04 y tercera Laura Labarta con 1:53:49

Los días previos a la decimotercera edición del UTGS no ha sido fáciles. Las malas previsiones meteorológicas ya obligaron el miércoles a recortar kilómetros de la distancia reina, la Ultra Trail de 107 km, y eliminar tramos del trazado peligrosos con mala climatología para los participantes, y se quedaba finalmente en 92 km y 4.500 metros de desnivel positivo. Jueves y viernes lucía sol. Luego llegó la lluvia con aparato eléctrico. Respecto a los cambios que han sufrido los recorridos y trazados de las pruebas, Santi Santamaría está satisfecho: “Los corredores nos está diciendo que los cambios han sido muy acertados, tanto los que hemos hecho por la meteo como los que habíamos hecho por dar más realce a la carrera, y que la mayoría de la gente te diga en meta que mucho mejor ahora, que está más bonito el final, que la llegada es espectacular, pues te dices algo hemos hecho bien”. La meta, trasladada este año a los pies de la Colegiata, ha sido otro de los cambios más comentados, y positivamente. “El marco es incomparable, las paredes rocosas, el cañón, al Colegiata… Nosotros que somos de aquí y la vemos todos los días y dices qué maravilla, pues imagínate a la gente que viene de fuera… Yo creo que tanto la salida como la llegada es muy guapa para una carrera de trail. Tener una meta-salida así viste mucho a la carrera, que ya es de por sí interesante por el entorno”. El desarrollo de esta decimotercera edición de UTGS ha sido como una película de suspense que te mantiene pegada a la butaca hasta el final… afortunadamente en este caso, con un final feliz. 21 horas 30minutos después de la salida entraba el último corredor de la ultra, arropado por el equipo de escobas, y recibido por la organización y voluntarios al son de “Amigos para siempre”.
Unas de las estampas más entrañables y esperanzadoras del fin de semana han sido las de las pruebas infantiles. Hay Ultra Trail Guara Somontano para muchos años.
