No hay excusas. Este domingo, El Alcoraz debe ser una caldera. La afición altoaragonesa debe acudir en masa para animar a la SD Huesca ante el Ceuta, en uno de esos partidos marcados en rojo en el calendario. La lucha por la salvación está en juego y el equipo de Jon Pérez debe sacar los tres puntos que le acerquen a los 50, la línea tan ansiada que esperan cruzar todos los equipos cuanto antes.
Ante el Cádiz, hace una semana y media, El Alcoraz registró su segunda mejor entrada del curso. Fueron 6.375 aficionados los que disfrutaron del triunfo azulgrana gracias al tanto de Jordi Escobar, quien culminó el gran trabajo coral de todos sus compañeros.
Hasta el momento, la cifra más elevada que se ha registrado en el presente curso ha sido en el encuentro ante el Eibar, cuando acudieron 6.471 aficionados. Fue el segundo partido de la temporada en casa, por lo que se trata de una fecha que queda lejana. La tercera mejor entrada fue ante el Málaga, el pasado 13 de septiembre. En esa ocasión acudieron 6.230 espectadores. En dos ocasiones las entradas se han situado por debajo de la cifra redonda de los 5.000 espectadores: Granada (4.589) y Córdoba (4.543).
Ahora, la idea del club es superar ese número. Para eso, ha organizado una previa con comida popular y animación musical a partir de las 13 horas en la explanada de El Alcoraz. El estadio tiene que volver a ser un fortín y todos saben que el ambiente será un punto clave para conseguir los tres puntos.