José Luis Oltra, entrenador de la Sociedad Deportiva Huesca, se ha mimetizado con el ambiente de pasión que preludia el derbi ante el Zaragoza (domingo, 18:30, El Alcoraz) y considera una clave: "Hay que jugarlo desde el corazón, sacar el carácter y que la gente vea que nosotros queremos y lo plasmamos en el terreno de juego, y luego con cabeza. Al fútbol sólo se gana jugando a fútbol".
Oltra ha afirmado que no estarán Dani Ojeda, que va mejor de lo previsto pero todavía no, ni Julio Alonso por sanción. "Todo aquel que entre en la lista para mí es que puede jugar de inicio o en el transcurso del partido".
El entrenador azulgrana ha afirmado que "es un derbi con todo lo que supone. Un derbi no son solo tres puntos, juegas por hacer feliz a toda tu gente, a toda tu parroquia. Es un partido especial y diferente, y hay que competirlo como tal". Además, es "un derbi dramático, no sé si el más dramático de la historia, porque los dos equipos llegamos con mucha necesidad, con mucha obligación y es un derbi. Tienes que competir al máximo. Y por la situación en la que estamos, y en mi estancia no hemos sido capaces de ganar. Tengo ganas de ganar por todo, porque lo necesitamos, porque es nuestra última bala no matemáticamente pero sí realmente. Todos los alicientes hacen que sea un partido especial y con muchas ganas de vivir un ambiente como el que vamos a vivir".
Ha adelantado su gratitud a todo lo que va a hacer la afición, "el recibimiento, que el club se haya volcado en el tema del Dj, que desde el calentamiento estemos ya apoyando y animando. Creo que nos va a hacer más fuertes y nosotros tenemos que saber que eso nos ayuda, nos suma y nos responsabiliza, y saber aislarlo, jugarlo con el nivel de activación óptimo. Y jugando con inteligencia y con nuestras armas siguiendo el plan, hacer un buen partido y ganar. Yo preferiría que el equipo no compitera bien y ganar a que compitiera muy bien y no ganara, porque ahora sólo nos vale ganar, es una evidencia".
Sobre la intensidad del derbi aragonés, "lo he notado desde el primer día", y ha narrado su vivencia: "Yo no soy de salir mucho y esta semana he intentado aislarme porque he tenido más cosas que hacer, pero me gusta dar alguna vuelta, y cuando colapso en casa me gusta salir y tomar un café. La gente aquí es muy cariñosa, muy educada y respetuosa, y normalmente o no me dice nada o si me dice algo es para bien, para animarme".
"Recuerdo una de las primeras anécdotas cuando me dijeron si me podían hacer una pregunta y le dije que no soy de Huesca, pensando que me preguntaría por alguna calle. Y me dijo el señor: ¿Vamos a ganar el domingo? Y le dije: esa es la intención. Y me contestó: no se preocupe, el equipo al final lo vamos a lograr y me dijo que lo único que me iba a pedir es por delante del Zaragoza. Esta semana las personas que me han saludado me han dicho que hay que ganar el derbi. Todo el mundo quiere ganar ese partido, no es de tres puntos. Ya por la clasificación es trascendente. Si encima es un derbi donde juegas por el orgullo de tu gente y hacer feliz a toda tu afición, el partido adquiere una relevancia mayor, y con esa responsabilidad lo he vivido y con esas ganas de ganar que solemos tener siempre, esta semana es más especial", ha proseguido el míster.
Ha reconocido que el paso atrás sería como una losa si no se ganara. Ha sostenido que "los derbis marcan tendencia. Si no ganas, sería un golpe anímico tremendo para todos. La ventaja que tenemos es que el Zaragoza piensa lo mismo y está en una situación como la nuestra. Un par de puntos por encima pero temporadas, trayectorias, situaciones... Para ellos, si no la última, es una de las últimas balas. Si nosotros tenemos presión, ellos la tienen. Si nosotros nos jugamos cosas, ellos también. Si es un derbi para nosotros, para ellos también. Hay que jugarlo desde el corazón, sacar el carácter y que la gente vea que nosotros queremos y lo plasmamos en el terreno de juego, y luego con cabeza. Al fútbol sólo se gana jugando a fútbol".
Sobre el Zaragoza, ha recalcado la calidad de la plantilla y al entrenador que, en ocho partidos en el banquillo, ha hecho gol en siete. "Es el cuarto equipo menos goleado, el que más acciones a balón parado genera. Hablo de la etapa de David, que es al que me enfrento mañana. Todo lo que diga de la plantilla del Real Zaragoza podría decirlo de la Sociedad Deportiva Huesca. Dos equipos que estamos por debajo de lo que somos, que hemos rendido mal en la temporada, que hemos sido muy inconstantes, poco continuos, pero llegamos en una situación similar".
"La clave va a ser saber soltarte en el momento justo, jugar con mucha cabeza, aprovechar tus ocasiones, minimizar al rival en ocasiones. La teoría la sabemos, jugamos en casa, la gente va a estar con nosotros", lo que es de "agradecer, y ahora que se lleven la alegría que merecen y llevan mucho tiempo esperando".
Entiende que "no hay favorito" porque "un derbi lo iguala todo", lo dice por su experiencia. "En este caso, además, es que estamos igualados en todo: en necesidad, en situación, en obligación, en momento. Me atrevería a decir que no hay favorito. También, cuando juegas de local, tienes una ligera ventaja, y más con la afición que tiene la Sociedad Deportiva Huesca que, como digo, no es que no tenga ninguna queja, sino darle las gracias por todo el apoyo no a nivel personal, sino por lo que veo en el estadio en cada partido".