José Luis Oltra, técnico del Huesca, ha reconocido que la derrota es "un golpe duro y una decepción grande". El resumen es que "no nos da". Sabedor que "era nuestro momento, pero no lo hemos sabido aprovechar. Todavía respiramos, pero realmente viendo cosas que nos pasan, errores individuales que nos pasan cada semana y que te condenan... te obligan a tomar decisiones que no son normales. Solamente hemos dejado un partido la puerta a cero".
Respecto a la primera parte, "incomprensiblemente, te vas por debajo en el marcador. No nos han hecho el segundo de milagro. Hemos tenido la llegada y el control, con acciones a balón parado, pero la segunda parte te condena".
El entrenador del Huesca ha explicado los cambios que han extrañado a muchos: "El cambio de Sielva no era ese, queríamos quitar a Enrich, pero Sielva ha dicho que no podía. Hemos jugado con tres delantero pero no era lo que quería, quería poner a dos. Pero por no perder la ventana y quedarme sin opciones... nos han pillado en una contra. Hemos dejado a tres delanteros y hemos pasado a Mier al centro. Estábamos en superioridad y no era tan descabellado jugar en 3-4-3. Acepto que me pueda equivocar en los cambios".
Sobre la afición, Oltra añadía que "la gente ha estado maravillosa, antes y durante el partido. Han venido más de 7.500 personas un día laboral. Era nuestro día, pero no. Hay que jugar los nueve puntos que quedan y rezar. Da la sensación que ninguno de los de abajo queremos salvarnos. Nos habíamos concienciado mucho".
No es la primera vez que tras una expulsión a favor el Huesca se debilita, pero Oltra no ve similitudes con otros días que ha sucedido lo mismo: "No ha pasado lo mismo que el día del Almería tras la expulsión. Ese día estuvimos muy mal. Hoy se han dado muchas circunstancias. Cerrábamos con Liberto que no es defensa, ante jugadores buenos de calidad. Es verdad que nos falta claridad y calidad. Elegir bien".
A lo que se puede agarrar el equipo es que otros rivales "nos han dejado con vida. En otras condiciones estaríamos descendidos. Pero las matemáticas están ahí. El mazazo es tremendo y la decepción muy fuerte, pero no entiendo otra manera en mi vida que levantarme mañana y preparar a conciencia el siguiente partido. Pero no nos da. Era el día y no lo hemos aprovechado. Hay que ir a Leganés y ganar".
Respecto a las rojas del banquillo del Huesca, Fran Blasco y Carlos Calvo han terminado expulsados por protestar. "No lo entiendo. En ningún caso ha habido insulto o algo similar. Ellos piden empatía... ¿y la empatía hacia nosotros? No podemos decir nada. He dicho que qué pasaba con el tiempo. Son cosas que no entiendo. Ellos tienen el poder y la fuerza", subrayaba.