José Luis Oltra, técnico del Huesca, hacía un resumen sencillo: "Hemos perdido el partido en cinco minutos y lo hemos perdido nosotros".
"No puedes encajar siete goles en dos partidos, que es el tiempo que llevo yo. Es inasumible. Tenemos que cambiar la mentalidad. De los siete goles, los seis son en transiciones. Esta semana había hecho hincapié en corregir este aspecto", comentaba el técnico azulgrana.
Partiendo de la primera parte, cree que los primeros 20 minutos son "francamente buenos. Sin amenaza, pero con control total del partido. No teníamos amenaza pero no concedíamos ocasiones. En la primera transición nos hacen gol. Ahí se te va el partido. Es una losa que te hagan tres goles".
En la segunda parte "hemos intentado salir a competir y en otra transición llega el cuarto. Para mí el resultado es excesivo, no porque no lo haya merecido el Granada, sino porque el partido no es de 4-2. No recuerdo ninguna parada de nuestro portero ni grandes ocasiones del rival. Los cuatro goles son jugadas de pocos toques siempre corriendo para atrás, sin llegar a equilibrar o hacer la falta. Tenemos que cambiar algunos aspectos. El equipo no me ha desagradado. Veo brotes verdes, pero no los suficientes como para ganar".
Ha querido describir el partido de varios jugadores: "Nosotros hemos querido empezar como hemos empezado, que es llegando. Los jugadores que había, con la aportación de Liberto percutiendo por su lado. Hoy, la amenaza de Laquintana no lo ha sido como el otro día. El partido de Sergi es bueno, con el gol en segunda acción, pero no hemos podido encontrar a Portillo que es el que te da más juego entre líneas".
Ha desvelado cómo estaba el vesturio tras la tercera derrota consecutiva: "Lo que he notado, a parte de caras largas y dolor por la gente que nos ha acompañado, es frustración. Ellos creen que se ha hecho un partido bastante bueno en cuanto a control, a tener al rival donde queríamos. El plan de partido podía ir adelante, pero nosotros mismos lo hemos tirado por la borda. No puede ser. Veo al equipo bloqueado y hace que cada situación, como la expulsión del otro día, sea un elemento adverso. Esa obligación por ganar nos hizo hacernos pequeños. Es la realidad".
Subrayaba que el Huesca "no está ni mucho menos entre las cuatro peores plantillas. Te ves en una situación inesperada y eso genera dudas y ansiedad. Es un tema de carácter, de sacar el orgullo y de competir. De darlo todo, de ser un equipo atrevido. Llevo dos semanas que llevo diciéndoles que nadie va a venir a sacar esto. Tienen que ser ellos o llegarán lamentaciones. Dije que este partido era importante, pero no definitivo. Cada vez tienes que ganar más con menos partidos".
Respecto a lo que llega el miércoles, en el partido ante el Cultural, decía que "lo podemos hacer bueno, pero depende de nosotros. Cuando pierdes tienes ganas de que llegue ya el siguiente partido. Hay que trabajar en lo que nos dé".