José Luis Oltra, técnico de la SD Huesca, comparecía este martes en una previa de martes diferente. Los azulgranas se miden este miércoles a la Cultural Leonesa en un partido trascendental. “Tiene que ser la de a la tercera va la vencida. Esa es la ilusión y para eso trabajamos. Si mejoramos en cuanto a espíritu competitivo, eso siempre ayuda al estado de ánimo”.
El técnico hablaba de las debilidades de su equipo. La principal “los goles encajados, es algo que no es asumible ni sostenible. De los siete goles, salvo uno de penalti, seis son en transiciones. Es algo que no he sabido corregir y que hay que cambiar. Hay que dar más equilibrio al equipo”.
En el otro lado de la moneda, la fortaleza es que el equipo “aprieta alto en algunas jugadas y en ese tipo de acciones nos ha ido bien. Nosotros queremos sostener esos tres goles en dos partidos, es una media buena. Pero hay que hacerlos no encajando”.
Oltra hacía un análisis de la situación anímica que vive el equipo tras los malos resultados: “Eso te hace cometer errores, te presiona, te genera ansiedad… son malos compañeros de viaje. Siempre les digo a los futbolistas que tienen un motor de activación. Yo puedo lanzar mensajes positivos, pero no tengo una varita mágica. Esa mentalidad tiene que ser cada uno desde dentro. Que sepa cuál es su mejor versión. Cuando han estado en su prime, qué han hecho para llegar ahí. El esfuerzo y la concentración es innegociable. Hay jugadores que en situaciones complicadas se vienen arriba, y otros al revés. El fútbol es un estado de ánimo y crees más en lo que haces”.
Haciendo un repaso de los primeros 25 en Granada decía que “son buenos, dominamos y tenemos el partido donde queremos. Pero ante la primera adversidad… tenemos que tener un mecanismo para pensar que el partido continúa. No podemos irnos. Un gol es difícil de levantar, pero se puede. En 18 partidos hemos empezado perdiendo y no hemos remontado ninguno. Si la Cultu se adelanta, no podemos variar nuestra manera de competir. Tenemos que confiar. En mis dos partidos hemos llegado al tramo final sin opciones. Este equipo ha ganado muchos partidos en esos minutos finales y en casa nos van a ayudar”.
Sobre el rival, recordaba que ellos suman 15 jornadas sin ganar. “Nosotros también llevamos muchas jornadas, ambos venimos de encajar cuatro goles. Rubén decía que el hecho de cambiar ahora al director deportivo y a los entrenadores indica cómo estamos. Nosotros estamos igual. Tenemos que transmitir energía, ganas. Es un partido trascendental. Ahora empieza lo bueno, ya lo dijo el maestro Luis Aragonés. Es una liga de 10 jornadas”, añadía el valenciano.
Se le ha preguntado por Michael y Escobar, dos jugadores que no tuvieron minutos en Granada. “Entiendo que haya cierto debate. Esto forma parte de la profesión. Me toca tomar mejores decisiones hasta la fecha. Todos los jugadores saben lo que pienso de ellos. Michael no ha calentado ninguno de los dos, igual que Efe. Podemos sacarles partido, pero hasta ahora hemos preferido otro tipo de jugadores. Miramos muchos factores. Escobar jugó bien el primer partido, pero el otro día creo que necesitábamos otro perfil de delantero. Sergi jugó bien. Yo miro por todos, intentaré tomar mejores decisiones”.
Jesús Álvarez está saliendo de una lesión que le ha tenido fuera de la competición en las últimas jornadas. “Va mejor. Ha hecho cosas con el grupo, podría entrar en convocatoria de Las Palmas. Mañana entiendo que todavía será muy justo. Entendemos que no es el momento por el tipo de lesión. Cuando un jugador esta en la convocatoria es porque puede jugar de inicio”, subrayaba.
Dejaba muy claro que, en semana de tres partidos como la que está viviendo el Huesca, “soy un entrenador de rotar y buscar gente que pueda llegar en mejores condiciones”. Sin embargo, la necesidad apremia: “Mi idea es que estamos en una situación en la que el próximo partido es el más importante. No voy a pensar en Las Palmas. No voy a hacer rotaciones pensando en el domingo, jugarán los que pienso que llegan mejor. No esperéis una revolución”.
Finalmente, lanzaba un mensaje a la afición, a la que califica de “inteligente”. Aunque sea un tópico, lo repite: “Juntos somos más fuertes. Son imprescindibles. El fútbol es pasión y eso lo pone la gente. La pasión la ponemos porque es nuestra profesión. Recordarles que nos estamos jugando mucho y que les necesitamos. Son nuestro corazón. Estoy convencido de que si recuperamos nuestra mejor versión individual y colectiva iremos para arriba”.