El ciclista jaqués de Movistar Pablo Castrillo ha contribuido al mantenimiento del maillot rojo para el líder de su equipo, Enric Mas, en una etapa en la que ha ejercido una estupenda labor gregaria junto con todo el equipo hasta llegar al alto de Aitana en la Costa Blanca.
La etapa 9 era muy importante porque la desgracia de Tadej Pogacar había puesto el maillot rojo en Enric Mas y el balear necesitaba el respaldo de todos sus compañeros. Nada menos que 5.213 metros de desnivel y los 184 kilómetros han sido endiablados.
Tras la salida de Villajoyosa, el protagonista de la etapa, Pavel Sivakov (UAE Emirates) ya quería homenajear a su compañero Pogacar desde el principio con un primer grupo en fuga con el que alcanzaban el primer puerto, el de Tárbena, de segunda categoría. A los cincuenta kilómetros, la escapada ya era multitudinaria y poco después se sumaban el campeón de España Marcel Camprubí y Raúl García Pierna, de Movistar. En el Miserat, de Primera, Buitrago coronaba y le seguía Sivakov. El mismo Buitrago era primero en Tollos, con una concurrida fuga. Y Buitrago que era el más adelantado en Tudons.

A todo esto, Enric Mas controlaba con sus compañeros y, entre ellos, Pablo Castrillo que le ha acompañado en la persecución de Camprubí y Sivakov, ahora ya con la subida a Benifallim,
Quedaban los kilómetros del alto de la Aitana y el ciclista jaqués ha dado todo para seguir ayudando a Enric Mas hasta que Castrillo ya no ha podido más a falta de ocho kilómetros. A partir de ahí, ha disfrutado reservando fuerzas con la exhibición del líder, que ha vencido en el tremendo puerto imponiéndose a Óscar Onley y metiendo distancia a sus perseguidores. Un día feliz para Movistar Team y para Pablo Castrillo.
Quedan doce etapas y se espera el máximo del jaqués porque Movistar tiene una oportunidad de oro para ganar la Vuelta Ciclista a España.