El pasado domingo 25 de octubre, a las nueve y media de la mañana, el autobús dejaba a treinta senderistas de Turismo por Alto Aragón de Peña Guara junto al embarcadero del embalse de Lanuza, donde comienza la senda PR-HU-195, por la que caminarían hasta alcanzar el mirador de Punta Cucuruza y finalizar la jornada en la localidad de Panticosa.
La senda va ganando altura de forma continua, en algunos tramos con una pendiente muy pronunciada, atravesando praderas salpicadas de bojes y dejando a sus espaldas un bonito paisaje de la zona del Alto Gállego. Cuando el camino llega al barranco de Portet, muy conocido entre los aficionados al barranquismo por sus numerosos rápeles, continúa ascendiendo hasta alcanzar un vado y cruzar a la otra orilla. Desde allí, bordeando el bosque, conduce hasta las antenas de comunicaciones situadas unos setecientos metros por encima de Lanuza, visibles desde buena parte del valle. Los senderistas habían alcanzado el mirador de Sierra Plana.
Desde este punto, la panorámica del Alto Gállego y de la frontera del Portalet resulta excelente. El Pazino, a un lado, y Peña Foratata, al otro, enmarcan al fondo las localidades de Sallent de Gállego y Formigal.
El grupo aprovechó este privilegiado enclave para almorzar con tranquilidad. Aunque la temperatura era excelente, a más de 1.700 metros de altitud y en una zona descubierta, algunas rachas de viento resultaban un tanto molestas.
Durante algo más de una hora, los excursionistas prosiguieron por la pista que, a media ladera, recorre la zona de Estibiacha y O Frondón, bajo las paredes del pico Garmo (2.770 metros), el más alto del entorno. A su derecha, las panorámicas continuaban siendo magníficas. Bajo la ladera sur del Pazino se podía contemplar el profundo barranco formado por el río Escarra, así como las localidades de Escarrilla, Sandiniés, Tramacastilla y, en la lejanía, Piedrafita de Jaca. La vista alcanzaba también toda la sierra de la Partacua hasta Collarada y el embalse de Búbal, prácticamente vacío.
En el primer giro pronunciado de la pista hacia la derecha, el grupo abandonó el camino principal para tomar una senda que, en unos cuarenta minutos, les condujo hasta el mirador de Punta Cucuruza. Desde este observatorio privilegiado podían contemplarse, a la izquierda, los tejados de Panticosa; de frente, el pantano de Búbal; y a la derecha, buena parte de la sierra de la Partacua.
Por la misma senda regresaron a la pista, donde comienza otro sendero que se adentra en un profundo pinar. Una indicación grabada en la piedra señala el destino: Panticosa.

El descenso por el pinar y posteriormente por un hayedo resulta muy cómodo gracias a sus abundantes lazadas y al buen estado del firme. Sin embargo, el itinerario desemboca después en un terreno sin arbolado, donde la fuerte pendiente obliga a extremar las precauciones, especialmente cuando el suelo está húmedo.
La senda continúa atravesando un amplio robledal y, tras algo más de media hora de marcha, los senderistas llegaban a Panticosa a las 15.05 horas.
En total, una travesía de unos 13 kilómetros, con un desnivel positivo acumulado de casi 800 metros y unos 900 metros de descenso, que permitió disfrutar de algunos de los paisajes más espectaculares del Valle de Tena.
La próxima salida de Turismo por Alto Aragón de Peña Guara tendrá lugar el 8 de noviembre, con una travesía por la zona de Almunia de Rodellar, pasando por el Tranco de las Olas y llegando hasta la ermita de la Viña.