Pico a Pico pirenaica por cresterío en el entorno de Anayet

El programa de Peña Guara fue por Cresta del Pico Royo, Arroyeras y Culivillas y el Espelunciecha

Lola Más
16 de Junio de 2026
Guardar
El grupo en la cumbre del Culivillas.
El grupo en la cumbre del Culivillas.

Por el entorno del territorio rojo y rocoso del volcánico Anayet y con “el equipo rojo” discurrió el sábado la primera actividad Pico a Pico pirenaica de la temporada.

En esta ocasión se unieron al programa del club Peña Guara Pico a Pico “para romper mitos” y disfrutar de la actividad pirenaica un grupo de montañeros que han participado en los Cursos de Montañismo del club, que van por la edición 97 donde niños y adultos aprenden a conocer la montaña y sus técnicas para recorrerla minimizando los riesgos en un medio que requiere de muchos conocimientos, entre ellos de fisiología, de interpretación del terreno, de orientación, de mapas y rutas en sus versiones digitales, de meteorología, de técnicas propias invernales y estivales, del conocimiento de la nieve, dados por expertos montañeros del club como monitores benévolos, que aportan su gran conocimiento de la montaña a la formación y el disfrute de los participantes.

Sus camisetas de la 95 edición iban a juego con el entorno, un territorio de  areniscas rojizas plegadas que alternan con otros materiales, donde al retirarse los glaciares se formaron bellos lagos al pie del paleozoico pitón volcánico del Pico Anayet.

La ruta se dirigirá al cordal que circunda el territorio Anayet por la Majada de Lapazuso y el Barranco de la Mina para recorrer la cresta que va del Pico Royo pasando por el Culivillas al Arroyeras. De ahí se descenderá al Llano de los Ibones de Anayet y el final para cerrar el círculo allí se decidirá.

El grupo del equipo rojo más algunos de los habituales de la Pico y algún montañero que se suma a la actividad procedente de las montañas del Sur de la Península, tomamos en Anayet dirección al collado del Pico Royo para desviarnos en sus proximidades hacia el pico donde las cuestas toman más pendiente y al final con una trepada rocosa corta, se alcanza el Pico, trepada que se asegura al descenso.

Desde la cumbre las vistas del valle de Tena del entorno del macizo del Balaitus, Argualas, Infiernos, se amplían a la vertiente del valle de Izas, y al macizo de Peña Telera, con Punta Ezcarra destacando y la mole de la Pala de Ip. Y se observa el cresterío a recorrer con el Culivillas y el Arroyeras hasta la cuenca de los lagos.

Al bajar del pico Royo, atravesamos el largo nevero que permanece al pie del collado para subirlo, este día sin llegar a usar los crampones ya que se puede evitar la nieve por un lateral. Reagrupados en la brecha se inicia el recorrido de la cresta, para ir ganando terreno por pendientes rocosas y herbosas hacia el pico Culivillas, que destaca con su forma piramidal desde el cordal.  Foto de cumbre y cuidado en el descenso para continuar la cresta hacia el Arroyeras ya que las pendientes son fuertes y herbosas. Hay que extremar la precaución para no resbalar.

Algún paso rocoso, y atravesando la ladera de forma ascendente por su vertiente Sur, al fin, con esfuerzo se alcanza el pico Arroyeras de 2.557 metros de altitud. El día es caluroso, no hace falta abrigarse, pero sí reponer fuerzas, especialmente líquidos. Las vistas siguen siendo espectaculares, como lo han sido desde el comienzo, enfrente toda la cadena de cumbres del valle de Tena con el Balaitus y las Frondiellas, el macizo de Argualas y los Infiernos tan característicos, que mantienen bastante nieve en altura. También se pueden identificar las cumbres del macizo Occidental.  

Este es el lugar perfecto para tener un recuerdo facilitado por Jorge Arazo del amigo Antonio Escar, experto montañero del club y muy buen fotógrafo que ha fallecido recientemente.

Al descender a la brecha collado del Arroyeras, que es un terreno conocido por algunos en invierno en temporada de esquí de montaña, vemos que los neveros se pueden salvar sin pisarlos para descender al llano de los lagos de Anayet. Terreno donde las aguas se detuvieron formando lagos al pie de los monolitos rocosos, cuando los glaciares se retiraron dejando relieves erosionados y llanuras herbáceas, un paisaje montañoso que hay que preservar, lo que no resulta fácil actualmente con el “turismo de lagos” que se ha puesto de moda, por parte de algunas personas que no tienen formación montañera.

Para el descenso se puede bajar por el barranco de la Garganta de Culivillas, pero hay otra posibilidad que es la elegida para seguir sumando metros al desnivel que llevamos acumulado y es subir al Espelunciecha, para descender por su vertiente Norte, por terreno empinado herboso y pedregoso, donde hay que tener cuidado de no tirar ninguna piedra, y alcanzar la cabaña de la Glera para cerrar el círculo en Anayet, por el tramo de carretera que nos dejará en el punto de partida del Corral de las Mulas.

El equipo rojo está contento de unirse a la Pico a Pico, donde volverán consultando las condiciones técnicas de cada actividad. En la foto tuneada con inteligencia artificial por una participante aparecen “destrozados” por el “mito” de la Pico a Pico, cuando en realidad han disfrutado de una jornada de montaña pirenaica perfecta junto con todo el grupo que han sumado algo más de 1.400 metros de desnivel acumulado en unos 15 kms. para esta primera actividad de la temporada en el Pirineo, agradeciendo siempre a los acompañantes expertos del club su ayuda en el recorrido.