Sigue en un callejón muy oscuro el Huesca División de Honor Juvenil. El conjunto azulgrana entrenado por Íñigo Ros desde el pasado verano se encuentra en estos momentos en puestos de descenso (es decimocuarto clasificado de 16 equipos) con 15 puntos, a uno de la salvación que marca en estos momentos el Cornellà.
Precisamente, el último rival de los altoaragoneses que se llevó la victoria (1-0) el pasado fin de semana. Fue un triunfo por la mínima en un partido muy igualado marcado por la solidez defensiva de los catalanes. El único gol llegó tras un fallo defensivo del Huesca, algo que se viene repitiendo en el presente curso.
Los altoaragoneses suman cuatro campañas consecutivas en la máxima categoría nacional juvenil. Ahora mismo, la SD Huesca es el único representante altoaragonés de dicha división, aunque se puede dar el caso de que se produzca el ascenso del At. Monzón Fútbol Base desde Liga Nacional. Los montisonenses, dirigidos por Josemi Blanco, son líderes de la categoría con 45 puntos por delante del Real Zaragoza -no podría ascender al tener a su primer equipo en DHJ- (37 puntos) y CD Ebro (35 puntos). El primer clasificado tiene premio en forma de ascenso directo al final de temporada, mientras que segundo, tercero y cuarto jugarán una final four.
El Huesca, que logró su última victoria hace algo menos de un mes en la visita al Nàstic de Tarragona, recibirá este sábado al CD Constància en la Base Aragonesa (12:00h). El rival es el colista de la categoría, por lo que sería fundamental sacar los tres puntos.