El Quebrantahuesos RC tira de épica para llevarse el tercer puesto de la Liga Aragonesa de Rugby frente al Ingenieros de Soria

Con los efectivos justos y en la prórroga, la escuadra altoaragonesa se hizo con el triunfo

DH
22 de Abril de 2026
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Imagen del encuentro.
Imagen del encuentro.

El sol caía a plomo sobre Zaragoza, de esos que no perdonan ni una sombra, cuando Quebrantahuesos Rugby Club saltó al césped del José Manuel Juan Boix con más orgullo que efectivos. Dieciséis jugadores, un solo cambio y además tocado. No era el mejor escenario para buscar un tercer puesto. Pero precisamente por eso, lo que vino después tuvo algo especial.

Enfrente, Ingenieros de Soria RC empezó mandando. Más entero, más fresco, y con un número 10 que parecía estar en todas partes. Un ensayo rápido, un golpe de castigo y la sensación de que el partido podía ponerse cuesta arriba demasiado pronto. Pero el Quebranta no se deshizo. A su ritmo, sin volverse loco, empezó a encontrar su sitio, sobre todo en las fases estáticas, donde logró equilibrar el pulso. Maicol fue el primero en encender la chispa, recortando distancias y dejando el marcador en ese incómodo 7-13 al descanso que no tranquiliza a nadie.

Había dudas, claro. Más que de juego, de gasolina. ¿Aguantarían sin cambios, con ese calor? La respuesta llegó poco a poco, casi sin hacer ruido.

Tras el descanso, el equipo dio un paso adelante. No de golpe, sino a base de insistencia. Fase tras fase, empujando, desgastando. Hasta que Mateo encontró premio. Un ensayo de esos que se celebran doble: por lo que significaba en el marcador y porque era el primero suyo en senior. No podía elegir mejor momento.

El partido entró entonces en ese terreno en el que todo puede pasar. Y pasó lo peor posible: un error atrás, una intercepción y de nuevo el apertura soriano castigando. Otro golpe. Otro obstáculo.

Pero el Quebranta ya estaba metido en algo más que un partido. Ángel empezó a asumir responsabilidad, acercando al equipo hasta dejarlo a tiro en los minutos finales. Y ahí, con el tiempo en contra y sin piernas de sobra, llegó el asedio. No fue bonito ni limpio, pero sí insistente. Tras varias indisciplinas sorianas en línea de 5, pero que defendían con uñas y dientes, una jugada de pizarra encontró el hueco. Ensayo. Empate. 20-20.

Y cuando parecía que todo se decidiría en ese último golpe, Ángel falló la transformación mandando el partido a la prórroga. Más calor. Más desgaste.

Curiosamente, ahí el Quebranta pareció más vivo. Como si ya hubiese hecho las paces con el sufrimiento. Un drop de Ángel —de los que no se olvidan— puso por delante a los oscenses, y poco después Maicol cerró la historia con otro ensayo que ya sí, bajó la persiana. 33-20. Tercer puesto. Pero sobre todo, una de esas victorias que no se explican solo con números.

Antes, en la final, el Universitario había superado 22-12 al Fénix. Pero esa es otra historia. Esta fue la de un equipo que, con lo justo, encontró de dónde sacar un poco más.