Una nueva vida comenzó para Raúl Alarcón este pasado verano. El pasado 8 de agosto, la Sociedad Deportiva Huesca anunciaba que llegaba a un acuerdo con el Antequera para el traspaso de Raúl Alarcón, lateral diestro que hasta entonces había hecho la pretemporada a las órdenes de Raúl Jardiel. El defensa, que había estado cedido en la UD Barbastro el curso anterior, emprendía un nuevo viaje hacia tierras andaluzas. Ahora se muestra feliz en su nuevo destino y deja una puerta abierta a un posible regreso.
"Estoy feliz, contento y cómodo con el buen equipo que estamos creando en Antequera. Hay muy buen grupo. Tengo ganas de seguir porque es una temporada bonita para mí, siendo la primera en Primera RFEF. Quiero seguir aportando", explica a este diario.
Cuando firmó por el conjunto andaluz ya "sabía lo que había". Iba a compartir puesto con Javi Antón, "un buen lateral derecho con experiencia en la categoría que el año pasado ya lo jugó todo. Sabía que al final venía a ganarme un puesto y tengo que trabajar duro para poder ganármelo. La idea es que cuando el míster me necesite, esté al nivel para aportar lo máximo al equipo".
Alarcón define al Antequera como un club "muy familiar y cercano. Todo el pueblo es aficionado del club. Somos muy humildes, pero a la vez un club muy profesional que lleva años haciendo las cosas bien. El proyecto es ambicioso".
El jugador comenzó la pretemporada con el Huesca y, a partir de ahí, la dirección deportiva tomó una decisión sobre su futuro. Finalmente, se le comunicó que no contaban con él para la primera plantilla, "por lo que se buscó una salida. Entre mi agente y el director deportivo se oficializó todo. Después recibí la llamada de Javier Sanz, quien me deseó suerte para el futuro".
Sus sensaciones durante la pretemporada con el Huesca "fueron buenas" y cree que "estuve al nivel de la plantilla. No pienso que estuviera por debajo de nadie. Creo que podría haber tenido un hueco, pero la decisión del Huesca es respetable".
Alarcón es ambicioso. A sus 21 años quiere seguir creciendo y piensa que el margen de mejora "está más arriba. Lo que te hace mejorar es el paso de los años, la experiencia y el aprender de tus compañeros y la gente que te rodea". Esta temporada suma siete partidos disputados, uno de ellos como titular, y ya ha rebasado la cifra de los 200 minutos.
En estos años se ha dado cuenta que "no hay que bajar los brazos" y es que ha ido quemando etapas con rapidez. Tras pasar por Tercera RFEF con el Huesca B, se ganó un hueco en Segunda RFEF con el Barbastro. Ahora ya milita en Primera RFEF, la tercera categoría del fútbol español con tan sólo 21 años. "Hay que luchar por lo que uno quiere de verdad. Poco a poco, la recompensa llega. Todavía estoy muy lejos de dónde quiero estar, pero cada vez estoy más cerca. Todo merece la pena. Es importante disfrutar del proceso", subraya.
¿Volvería a tierras altoaragonesas en un futuro? "Nunca me cierro puertas. En Huesca guardo muy buenos recuerdos y en general en tierras altoaragonesas. He pasado años muy buenos allí y nunca se sabe lo que pasará en el futuro. De momento estoy muy contento en Antequera y lo que tenga que ser, será", concluye.