Apenas dos días después de ser presentado, Albert Rudé ya ha tenido que lidiar con la primera previa. El entrenador del Huesca debutará en Santo Domingo este viernes (21:15h) ante el Alcorcón, su último rival en Primera RFEF. Rudé tiene en la enfermería a Diego Aznar, Fornos, Tresaco y Agus Juárez, este último lesionado en Águilas. Vuelve Salva Ruiz tras sanción.
Reconoce que “ha sido una semana compleja por las despedidas y aclimatación en tiempo récord. Lo más importante para mí es transmitir confianza y competitividad. A partir de ahí veremos lo que hemos podido integrar a nivel de juego, sabiendo que es muy poco tiempo. Es más un tema de mentalidad porque no hay tiempo material. Me he enfocado en el nivel de confianza”.
Este jueves al mediodía todavía no tenía claro el once titular que pondrá ante los alfareros: “Tengo que revisar el vídeo del último entrenamiento para ver algunos comportamientos. Pero me faltan dos o tres piezas para tenerlo claro”.
Sobre el rival, advierte de sus resultados en casa, ya que todavía no ha perdido: “Es muy completo, tiene muy buena plantilla y son agresivos sin balón. Lo fundamental son sus transiciones. Es un equipo muy peligroso. Hemos visto dónde podemos hacernos fuertes. Para el partido de Alcorcón se necesitan cosas diferentes a lo de Águilas porque son equipos completamente diferentes”.
Reconoce no haber hablado con sus jugadores de la mala racha que suma el equipo a domicilio, donde todavía no ha ganado este año: “Es un punto que no quiero tocarlo. Porque es anclarte en ello. Hay que olvidarse de eso y vamos a pensar hacia adelante. Tratemos de construir”.
Rudé deja claro que quiere “dominar tanto como pueda, con y sin balón”. La contundencia defensiva es “importante” para el catalán, pero advierte que cuando vas a Alcorcón con un equipo “híper ofensivo puedes llevarte un susto”.
Sobre la portería, el entrenador es muy claro: “La situación que hay para ahí es la de todas las posiciones. Todos empiezan desde cero y se trata de ganarse el puesto a través de rendimiento y necesidades del equipo. Esa es mi labor como entrenador: escoger jugadores según los contextos”.
En el apartado táctico, Rudé no tiene miramientos en “adaptarse a los jugadores que tengo según dónde tengo el talento y cómo lo organizo estructuralmente, pero los principios de juego son los que tengo en mi ADN. Esos principios son inamovibles, pero al resto me adapto”.
FALTA DE CONCENTRACIÓN
El Huesca viene de encajar dos goles psicológicos: encajó el 1-1 en el tiempo añadido de la primera parte y el definitivo 2-2 en el tiempo añadido de la segunda. Por eso, el técnico explica que esta semana, ante la falta de tiempo, “hemos hecho hincapié en el tema mental, porque creo que nos puede ayudar mucho. Ahí podemos dar un paso adelante en corto plazo. Luego a nivel de juego no te puedo decir nada porque yo también estoy expectante de ver cuánto ha sido capaz de absorber el equipo. Espero que el equipo salga a competir”.
Tiene ganar de “sentir” a su equipo en competición para ver las necesidades que puede tener. “Cuando vayamos en bloque alto o bajo lo voy a ver. Vamos a aprender de cómo se siente el equipo y de qué necesita. Yo tengo mis principios que trato transmitir y me gustaría que estén apuntalándolos. Pero tengo que aprender del equipo y respetar dónde el equipo se encuentra más cómodo”, respondía a una pregunta sobre el equilibrio defensivo ya que el Huesca ha sufrido en diferentes versiones: con un bloque muy bajo y con otro mucho más alto cuando el partido estaba más equilibrado.