La Unión Deportiva Barbastro vive un momento dulce. Vive su cuarta temporada consecutiva en Segunda RFEF y la ambición es máxima. Hace unos días anunciaba que había rebasado los 900 socios, pero la nueva junta directiva liderada por José Mari Salamero quiere más.
"La campaña de socios es muy positiva teniendo en cuenta de dónde veníamos. Nosotros somos ambiciosos y queremos más. Haremos lo imposible por llegar a 1.000 socios y luego superarla. Después llegará la segunda vuelta y seguro que algo nos inventamos para llamar a la afición. Esto es un trabajo de todos", subrayaba a este diario el presidente.
Sobre la respuesta social, Salamero apunta que "no es mentira cuando se dice que estaremos donde la afición quiera. De momento estamos contentos. Pensamos que lo sabremos sacar adelante. Mientras el equipo transmita ilusión, la ciudad se puede sentir contenta. Nos sentimos arropados por los aficionados".
La junta directiva apostó por una campaña de abonados agresiva, con precios asequibles y varias modalidades de carnés pensando en todo tipo de público. Además, el equipo comenzó ganando en la primera jornada en un partido de infarto contra el Girona B, algo que, sin duda, supuso un impulso en todos los sentidos.
"El arranque de temporada está siendo bueno al margen de la derrota contra el Barça Atlètic de la semana pasada. Es un transatlántico y le hemos sacado los colores, pues merecimos, como mínimo, un empate. El domingo vamos a Náxara a ganar. A seguir transmitiendo esa ilusión", añade el presidente.
Precisamente se vuelve a La Salera, un campo donde el Barbastro firmó su primera salvación en Segunda RFEF hace dos años. "Volvemos ahí, donde dimos un paso para continuar en la categoría. Por ilusión y por juego seguro que no va a ser. Los que nos desplacemos soñamos con los tres puntos".
LA ILUSIÓN POR BANDERA
Salamero apenas lleva dos meses en el cargo después de toda una vida como aficionado del Barbastro: "Lógicamente, verlo desde fuera se ve desde una postura cómoda. Desde dentro... trabajo no falta. Amas los colores del club porque yo los he vivido toda la vida. Las personas que te ven por la calle, los jugadores... todos acompañan", añade.
Y para finalizar deja clara una cuestión: "Nuestra bandera es la ilusión y la tenemos que llevar siempre encima. Es nuestro lema. Acabamos de llegar y nadie dijo que fuera fácil. La plantilla está trabajando muy bien y el cuerpo técnico igual. Nuestro objetivo de entrada es la permanecía, pero nunca hay que renunciar a nada".