Salida senderista por la Garrotxa: Explorando el Pirineo Oriental

Los cañones calizos de la Alta Garrotxa y la zona volcánica central han sido el objetivo de los integrantes del Club de Montaña Nabaín y del Club Atlético Sobrarbe

Juan Rodríguez Bielsa/Club Montaña Nabaín
16 de Abril de 2026
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El grupo de excursionistas.
El grupo de excursionistas.

El viaje hacia el Pirineo de Gerona se nos hace familiar. Si en 2025 los integrantes del Club de Montaña Nabaín y del Club Atlético Sobrarbe nos acercamos a la parte sur de La Garrotxa, haciendo actividades en su zona volcánica y el Puigsacalm, en el entorno de la Vall d’En Bas, en 2026 queremos adentrarnos en la zona norte de aquella comarca, junto a la frontera con Francia. La base la volveremos a tener en la zona de Olot, rodeados de antiguos volcanes, y del grupo de amigos que tenemos allá.

El día del viaje nos permite a unos y otros visitar algunos de los bonitos pueblos de la zona -cada cual los que prefiere- y degustar su gastronomía, cosa que también haremos en la posterior cena conjunta. Allí ultimamos los detalles de la jornada siguiente.

Veintiséis caminantes participaremos en las rutas programadas, que arrancan el sábado en Sadernes. El acceso a este lugar está regulado por lo estrecho del valle, lo limitado de sus espacios de aparcamiento y la fuerte presencia de visitantes que debe de recibir en algunas épocas.

Nosotros disfrutaremos de un gran día en lo meteorológico, y de unos senderos que en esta ocasión están muy tranquilos. Partimos valle arriba observando las ‘gorgas’ y curvas dibujadas por la “riera” de Sant Aniol sobre la roca caliza. Un bonito puente nos dará acceso a la vertiente oeste del cauce a la altura de Ca La Bruta, hoy convertida en albergue de caminantes, escaladores y otros visitantes de la naturaleza.

Vamos subiendo por la ladera en interminables curvas. Las carrascas dominan el paisaje. Antiguas carboneras aparecen de vez en cuando. Hace un calor húmedo que parece hablarnos del cercano Mediterráneo. El bosque se transforma en prados cuando llegamos a Talaixá. Este pueblo, que en su día quedó deshabitado, mantiene una iglesia de notables dimensiones y una de sus casas arreglada como refugio por el Centro Excursionista de Olot.

Imagen de la excursión.
Imagen de la excursión.

Con valles a ambos lados -Talaixá está sobre un collado- compartimos algunas viandas, reponemos líquidos y, una buena parte del grupo nos dirigimos al Ferrán. Esta altiva cumbre, flanqueda por verticales paredes o por crestas en algunas de sus vertientes, se asciende sin embargo con relativa comodidad por una difuminada senda que busca sus puntos débiles.

Un estrecho camino, con pasos por estrechas fajas calizas, nos llevará después hacia el noreste, pasando algún caserío, antiguos bancales, otros caminos, carrascas y quejigos...hasta desembocar en el fondo del valle, en St Aniol d'Aguja. Su refugio permite tomar un refrigerio antes de visitar en las azuladas pozas del río en el camino del Salt del Brull.

Abandonamos Sant Aniol tras visitar su capilla -que nos habla de romerias transfronterizas- por su puente colgante. Aún seguiremos un rato por el GR11. Árboles de ribera nos acompañan en este tramo, que nos encamina hacia el punto de partida, cruzando varias veces el río.

La predicción meteorológica para el domingo no ha sido buena durante días. Y aún hoy nos marca un tiempo poco estable. Eso nos lleva a cambiar los planes previstos, para evitar un viaje hacia Sous, en límite con el Alt Empordá, y de paso atender la demanda de algunos compañeros que no visitaron la zona volcánica el año pasado.

La segunda ruta arranca en las inmediaciones de Olot. Campos, masías y muros de piedra seca nos llevan enseguida hacia el hayedo. El paisaje es precioso. Haremos dos paradas en dos ermitas románicas de la sierra de Corb, Sant Martí y Sant Miquel, para después dirigirnos, a media ladera, por preciosos bosques de hayas y carrascas, al volcán del Racó, hoy convertido en una mansa pradera. Algunos compañeros bajan directamente desde aquí al punto de partida, para iniciar el viaje de regreso. Y otros seguimos hacia arriba por la cresta de Xenacs.

Sin abandonar el bosque llegamos al mirador del mismo nombre, que nos muestra toda la plana de Olot y parte del Pirineo. El día aguanta. Las nubes están altas. Aún subiremos más, hasta el Puig Redó, donde la panorámica ya se convierte en completa. El Meditarráneo, con el Cabo de Creus y el Golfo de Rosas se nos muestran al Este. Las cumbres nevadas del valle del Ter, de Nuria y de más allá cierran la vista por el norte y Oeste, hasta el Puigsacalm. Es un precioso broche a un bonito fin de semana.