Santi Cerdán, entrenador del Lobe Huesca la Magia, ha reconocido rabia e impotencia después de la abultada derrota en Sant Antoni (86-60). "Hoy fastidiados y muy molestos por la derrota en Ibiza. No contábamos con dar la imagen que hemos dado hoy. A nivel mental e incluso táctico, llegábamos con el plan de partido bien preparado, con una idea clara, pero a la hora de la verdad el equipo local se ha impuesto. No hemos estado nunca, salvo el primer cuarto quizás, al nivel competitivo que requería el partido, y a partir de ahí la ventaja del segundo cuarto ha supuesto un lastre muy grande, lleno de frustración para afrontar lo que nos quedaba de partido".
El técnico peñistas ha reconocido la merma de las bajas de Corraliza y Bieshaar, pero buscaba la parte positiva en que "era una buena oportunidad para determinados jugadores para dar el do de pecho y demostrar lo que ellos valen. No ha podido ser así. Tampoco creo que sea la responsabilidad única del jugador. El equipo en general no ha estado bien, empezando desde su entrenador. Lo único que queda es seguir confiando en el trabajo que hacemos en el día a día, ejecutarlo mejor si cabe porque de esta manera en el partido anterior y éste no nos está sirviendo".
Ahora, con el parón de la Copa de España, a "aprovechar para trabajar más duro, para aprovechar y poder asimilar algún concepto que necesitamos para que el equipo compita un poquito mejor, y retomar un poco esa energía y confianza que el equipo venía teniendo, sobre todo desde el día de Mataró, para así mostrar en casa a nuestra gente que es el Peñas que quiere ver". Revertir "la rabia e impotencia en positividad y energía de cara al siguiente partido", ha concluido el técnico peñista.