El santuario de Torreciudad ha recibido hoy el último relevo de la Carrera 500 km. Tajamar-Torreciudad, organizada por el Club Deportivo Tajamar de Vallecas (Madrid), que ha cumplido este año su edición número 29. Cerca de un millar de corredores de centros educativos de Madrid, San Sebastián, Bilbao, Pamplona y Zaragoza han participado en los 50 relevos de 10 kilómetros de los que consta la prueba, que dura 48 horas ininterrumpidas desde la capital de España a Torreciudad. El recorrido pasa por las provincias de Madrid, Guadalajara, Soria, Navarra, Zaragoza y Huesca, y los tramos más exigentes por horario y dificultad técnica han sido cubiertos por un grupo de militares voluntarios del Ejército de Tierra.
Desde su inicio el pasado jueves en el colegio Tajamar, en el que dio el pistoletazo de salida el periodista deportivo de COPE Manolo Lama, los organizadores han puesto el acento en esta edición en que fomentar los valores del deporte ayuda a desconectar a los jóvenes de las pantallas y les facilita vivir experiencias de amistad, esfuerzo y convivencia. El seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, al que le fue imposible asistir por el partido que juega hoy la selección en Londres, envió un mensaje en vídeo de apoyo y felicitación a los participantes y a la organización.

A su llegada hoy a Torreciudad los corredores se han reunido a la entrada de la explanada para realizar la tradicional foto de grupo con el santuario de fondo. A continuación, han rezado el rosario en procesión por los soportales norte de la explanada, acompañando a las imágenes de la Virgen de Tajamar y de la Virgen de los Deportistas, llevadas en andas adornadas con vistosas flores. Tras cantar la Salve, han hecho varias ofrendas a la Virgen de Torreciudad y se ha hecho una entrega de medallas y reconocimientos deportivos a varios participantes.
El programa de actividades ha continuado con la proyección del vídeo-mapping «El retablo te cuenta», un concierto de órgano ofrecido por la organista titular de Torreciudad, Maite Aranzábal, la celebración de la eucaristía en el altar mayor del templo y una comida familiar al aire libre.