SD Huesca: culpables, responsables y paganos

Consumada la debacle, el Consejo ha de encontrar la confluencia de sus objetivos con el ánimo de una afición que ha sido de primera categoría

03 de Junio de 2026
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Ricardo Mur y Agustín Lasaosa. Una declaración que distingue entre culpables, responsables y paganos
Ricardo Mur y Agustín Lasaosa. Una declaración que distingue entre culpables, responsables y paganos

Son artículos de opinión de alto riesgo. Están sometidos al escrutinio del lector, convertido en ojo crítico, y también al vapuleo en las redes sociales. En éstas, los únicos que me ocupan son los que cumplen dos factores: se identifican con nombres y apellidos (es decir, también arriesgan frente a la cobardía de los anónimos) y además tienen un criterio que me merece respeto. Me hacen reflexionar los Nacho Alastruey (ahora en cuarteles de invierno de X), Antonio Escar, Jaime o Urrutia (hay unos cuantos más, pero he de constreñir la enumeración), con los que estoy total, parcial o nulamente de acuerdo, pero en los que aprecio honradez intelectual en sus exposiciones.

La comparecencia institucional de Agustín Lasaosa y Ricardo Mur fue muy sustanciosa no sólo en los brochazos gordos, sino singularmente en las pinceladas finas. Son dos dirigentes perfectamente complementarios, sentimental -y católico- como el marqués de Bradomín de Valle-Inclán el presidente a su vez pasional, hierático y de escuadra y cartabón el consejero delegado. Cada uno traza su discurso con sus herramientas.

Me voy a permitir desgranar diez aspectos que alinearon una hora de intervención con muchas respuestas a muchas preguntas:

1.- La madre de todos los errores estuvo en la planificación de verano. Y, aunque les costó citarlo, tiene un nombre: Ángel Martín González. El consejero-delegado esgrimió que, cuando le renovó a primeros de marzo de 2025, el equipo iba tercero. Pero agregó que la sucesión de acontecimientos empezó a resquebrajar la confianza, el primero, la discordia en la desregularización de la inmigración de una oleada de jóvenes de Primera RFEF; segundo, la negativa a incorporar algunas sugerencias para mejorar el equipo; tercero, la confianza en unos laterales que han sido una verdadera calamidad; y, cuarto, el desplante-desafío-desacato en la rueda de prensa de Bolo. En el recuerdo y la hemeroteca, la última comparecencia del director deportivo asegurando la solvencia del equipo para caminar entre la parte media-alta de la tabla. La realidad hizo envejecer muy mal aquella previsión... y muy pronto.

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2.- Los entrenadores. Ninguno de los tres ha funcionado. A Guilló le penalizó la confección de la plantilla y una inmadurez evidente, aunque, con todo, presenta las mejores estadísticas. A Bolo y Oltra, detalle importante desvelado ayer, contar con un plantel en el que "les sobraban la mitad".

3.- La plantilla kilométrica. De soslayo, sin cargar las tintas, hubo incidencia en que al ilicitano Guilló le sobró una nómina de jugadores infinita que provocó desórdenes, desajustes e incluso pérdida en la calidad de los entrenamientos. Este escribano ofreció en ese tiempo una propuesta: que a los sobrantes se los llevara el director deportivo de ejercicios espirituales a la Ermita de San Jorge hasta el mercado de invierno. Luego tampoco supieron/pudieron sacarlos.

4.- Los jóvenes, al carrer. El dibujo de la comparecencia de una buena parte del vestuario, particularmente el juvenil, es el de unos peloteros alocados, desenfadados y, consecuentemente, sin compromiso, de más risas que llantos aun en la derrota. Como toda cuestión subjetiva (salvo que, efectivamente, se aplicaban al consejo de Peret, es preferible reír que llorar), puede ser puesta en entredicho, pero no había disociación cognitiva: sobre el césped demostraban una actitud, cuando menos, cuestionable.

5.- Los veteranos no pudieron completar el rescate. Cinco nombres en boca de los comparecientes: Dani Jiménez, Jorge Pulido, Óscar Sielva, Sergi Enrich y Francisco Portillo. Quisieron, según Lasaosa y Mur, salvar el desaguisado, pero no se habrían visto acompañados. Queda sujeto a la interpretación.

6.- El caso Pulido. Partió la temporada en dos -eso lo dice este firmante-, pero el presidente esgrime que, más allá del error de la rueda de prensa navideña (lo fue), Jorge ha dado cada partido una clase maestra de compromiso y de entrega por el club. Difícilmente discutible la inoportunidad de entonces, el daño al proyecto y la rectificación en forma de trabajo y defensa de los colores. Por llevar la contraria a los vecinos del sur, Pulido vívete.

7.- El mercado de invierno. Una comisión, en la que estaban integrados Martín González y Bolo, dirigió las gestiones. Como en los juegos de barcos, mucho almirante emérito, pocos currantes (quizás Michael) y un resultado en dos pasos: tocado y hundido. Una inversión nefasta.

8.- Javi Hernández. La puntilla. Tanto el presidente como el consejero-delegado estuvieron con familiares del chaval, que "estaba loco" por pisar El Alcoraz de azulgrana. Lo hizo con el Mirandés... y apuntilló al Huesca. No hay leyenda urbana según Mur y Lasaosa, AMG lo desestimó por tener mejores jugadores en el puesto. Más allá del chiste, que se cuenta solo, lo sorprendente es que a esas alturas tuviera mando real en plaza.

9.- Una moraleja, una enseñanza, zapatero a tus zapatos. Lo anunció el consejero-delegado: ayer fue la última vez hasta la comparecencia de 2027 tras la temporada (ojalá con el objetivo del ascenso conseguido) en la que tratará temas deportivos. Tiene razón: la gestión económica del Consejo de Administración ha superado con nota la prueba, no así la deportiva, que ha de quedar en manos de los especialistas en la materia, el director deportivo con el conocimiento de un presidente dotado, más allá de su perfil institucional, para el ojo futbolístico. La desconexión con el saliente ha sido un mal negocio en términos competitivos para el Huesca.

10.- Lo proclamó precisamente Agustín Lasaosa: igual que hace más de tres lustros fue el dinero público el que constituyó la Sociedad Anónima Deportiva, la actual supervivencia es posible por la apuesta salvadora hace dos años de los grupos Costa y Arqa. Sólo desde la mala fe y el engaño se puede negar esta realidad, aunque sobre las intenciones cada uno pueda elucubrar libremente. Hasta el momento, desde luego, aquellos 6,1 millones tienen poco de inversión y mucho de pérdidas.

Desde esta lectura, podemos concluir sin temor a errar que de la triste, horrible y caótica temporada 2025-26, emergen tres tipologías de actores. Por un lado, los culpables, que ya sólo cotizan en pasado, que serían el principal diseñador de la plantilla, los jugadores y los entrenadores. Los de la acción. En segundo lugar, los responsables, examinados por el pretérito de esta campaña, sometidos al escrutinio del presente y observados en su devenir por el futuro. Como dicta etimológicamente el término, son los que responden por el fracaso y son reconocidos por los aciertos. Como en la cita religiosa, de palabra, obra u omisión.

Una última figura, la de los paganos. Cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento del fútbol profesional, es consciente de que hoy no existen directivas (aunque sí directivos, como en toda empresa), sino que el área de la toma de decisiones se queda en el Consejo de Administración. Y que, si hay pérdidas, han de responder los accionistas (cuando tienes el 96 %, como es el caso, te llevas todo el pastel). Esta temporada, no tengo constancia documental ni tampoco dudas, la plantilla ha sido exorbitantemente cara, onerosa, 35 tipos de corto, más tres cuerpos técnicos. Porque en el pecado está la penitencia, el cúmulo de errores, debilidades e indeterminaciones va a ocasionar, por el intento desesperado de encontrar soluciones que no llegaron, un balance mucho menos positivo de lo esperado.

Cada uno paga en su órbita: los inversores en dinero constante y sonante, los aficionados en la desilusión y la tristeza. Dos dimensiones distintas que han de ser realineadas con el objetivo varias veces proclamado del ascenso y la vuelta al fútbol profesional. Ambas han de confluir en el espíritu de El Alcoraz: FSSR. A una, la de los seguidores, cuya entrega está acreditada (como explicó el presidente, es como el valor en la mili, se le supone), dedicaron sin cicatería elogios los dirigentes porque su conducta en todo momento ha sido de primera categoría. Que los astros nos alumbren y la pelotita se deje domeñar por las botas y las cabezas de los nuevos intérpretes del teatro de los sueños. Así sea.

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