"Es un inmenso privilegio estar a los pies de nuestro querido San Lorenzo", subrayaba Agustín Lasaosa, presidente de la SD Huesca y cabeza visible de la ofrenda que ha realizado este jueves el club altoaragonés a su patrón, San Lorenzo. Tal y como viene siendo habitual en los inicios de cada temporada, el Huesca ha ofrecido su temporada al santo. Este año, como novedad, han sido los capitanes del equipo, Óscar Sielva y Sergi Enrich, los encargados de portar las flores hasta el altar.
El acto ha contado con la presencia de diversas autoridades municipales como Leopoldo Carranza y Gemma Allué, así como el resto de integrantes del club altoaragonés: Pedro Gracia, José Luis Bandrés, así como representación del Huesca Femenino y Genuine.
Lasaosa ha querido resaltar las figuras de Enrich y Sielva, los portadores de las flores en el día de hoy. "Son los capitanes, los veteranos de la plantilla y son los únicos supervivientes del año pasado. Les agradezco públicamente el hecho de querer quedarse entre nosotros. Por encarnar unos valores que significan ser del Huesca, valores que hace no mucho tiempo nos llevaron a competir entre los mejores del futbol español. Tenemos el deber de recuperar esos valores. Estoy seguro que Sergi y Oscar serán capaces de transmitir estos valores a los nuevos. Viva el Huesca y viva San Lorenzo", sentenciaba.
El párroco Josan Montull ha recordado a los futbolistas que están en un "lugar privilegiado de la ciudad, donde late todo el sentimiento laurentino". Aunque ha reconocido no ser muy futbolero, ha dejado claro que "me representáis. También a los vecinos y a los chavales que os tienen una gran admiración. San Lorenzo era un hombre de grandes valores, vosotros sois nuestros referentes en tantos terrenos de juego. Sois un equipo, cada uno tiene una función. Todos os necesitáis".
Añadía Montull que, en un mundo "tan polarizado, vosotros tenéis que ser embajadores de la concordia. Nuestro patrón es San Lorenzo y vosotros, como referentes, tenéis que honrar a nuestro patrón. Sed buena gente, honrados y capaces de alegrar la vida de los demás. Constructores de concordia, antes y después de los partidos".
Finalmente, la homilía ha terminado con una mención especial a la selección española de fútbol y, en concreto, al seleccionador, Luis De la Fuente, quien ha tenido la capacidad de "construir un equipo". El entrenador ha sido "un creyente" que, "sin complejos, ha hablado de su fe".