De ser titular indiscutible a ni siquiera jugar. De anotar goles que daban triunfos a ni siquiera disparar a puerta. Es el declive de Jordi Escobar, el delantero referencia que llegó en el pasado mercado invernal y que ha ido perdiendo protagonismo poco a poco.
El ariete aterrizó de pie en El Alcoraz. Anotó en su segundo partido con el Huesca para darle el triunfo frente al Cádiz. Fue una tarde plácida en casa aquella. Dos semanas después le daría continuidad con otro gol al Ceuta, dejando claro que siempre que marca Escobar, el Huesca gana.
Escobar fue el delantero titular de Jon Pérez Bolo. De eso no hay duda. También para Oltra, aunque sólo en su primer partido ante el Almería. Ahora ya se ha colgado la etiqueta de delantero suplente, pues viene encadenando tres "banquillazos" en las tres últimas fechas.
Con todo ello, Escobar ha disputado 16 minutos en los tres últimos partidos del Huesca. No tuvo ni un minuto en Granada (4-2) antes de la jornada intersemanal frente a la Cultural Leonesa (1-1). Ahí sí que tuvo la oportunidad de jugar los 11 minutos finales. Ya el pasado domingo, en Las Palmas (2-1), Oltra lo volvió a dejar en el banquillo para acabar jugando cinco minutos.
Frente a los nazaríes, Oltra prefirió alinear a Sergi Enrich, igual que tres días después ante la Cultural. De hecho, fue motivo de pregunta en rueda de prensa y el entrenador vino a decir que simplemente era una cuestión táctica por el plan de partido. En Las Palmas, el elegido fue Enol, quien no era titular desde el 7 de marzo en el empate ante el Albacete y del que se tuvo que retirar lesionado en el minuto 8.
A sus 24 años, Escobar firmó un contrato con el Huesca hasta junio de 2028, por lo que sin duda es un activo de futuro para los azulgranas. Ahora tendrá que seguir labrándose la titularidad para encontrar los goles después.