Sergi Armero ha sido presentado este jueves como nuevo jugador de la SD Huesca. Lo ha hecho de la mano del director deportivo, Javier Sanz, quien a su vez también ha presentado a Rafa Tresaco. El ariete reconocía que se marchó del Huesca "con la espina clavada por no poder jugar con el primer equipo". Ahora le llega una nueva oportunidad y no la piensa desaprovechar.
"Estoy muy contento de volver a donde yo quería. Estoy feliz de estar en el Huesca. Creo que será una temporada muy buena. He podido conocer a los compañeros y hay un grupo muy familiar", subrayaba.
Para él es "una responsabilidad muy grande" hablar del objetivo del Huesca, que no es otro que pelear por la zona alta de la clasificación. Para eso, "todo pasa por formar una familia", comentaba el delantero.
Cree que es una persona "un poco más madura" de lo que era antes. Como todos saben, con el Tarazona no fue bien tras descender a Segunda RFEF. Sin embargo, en lo personal "creo que estoy preparado para este reto".
Tendrá como compañero de delantera a Sergi Enrich, un jugador muy experimentado que, sin duda, le puede hacer crecer como jugador. "Tenerlo de compañero es todo positivo. Todos sabemos la trayectoria que tiene. Es un chico súper cercano que siempre nos va a ayudar. La competencia será muy sana".
Armero puede jugar en banda, pero reconocía que donde se encuentra más cómodo es actuando de nueve, "cerca del área". Se considera un delantero "rematador y con gol que aportará trabajo y mucha humildad. Me considero un jugador de equipo, pero si puedo ayudar con goles, pues mucho mejor".
El Huesca actuará en un Grupo 2 donde habrá "equipos de mucho nivel o incluso de categoría superior. Muchos irán a por el ascenso, por lo que será muy duro".