Óscar Sielva ha alzado la voz este lunes tras el primer entrenamiento de la SD Huesca en Benasque. El capitán azulgrana ha hablado del objetivo de esta próxima temporada, de Raúl Jardiel y de sus nuevos compañeros, entre otras cosas.
Sielva ha dejado muy claro que tiene “en mente la palabra del ascenso. Tengo claro que quiero ascender y lo tengo clarísimo. El ascenso hay que pelearlo pero será un año durísimo. Pero haciendo un buen día a día puede ser un año bonito”.
En lo personal, ha añadido que “tenía clarísima mi continuidad en el Huesca. Mi familia está bien aquí. Es el sitio donde más cómodo me he encontrado. Ese sentimiento ayuda. Tanto yo como mi familia lo teníamos muy claro pese a que otros equipos hubieran preguntado por mí”.
Hasta la fecha han llegado más de una decena de caras nuevas que “transmiten energía, buen rollo, ilusión y hambre. Es lo que necesitamos en esta temporada tan dura. Que haya venido gente así ilusionada transmite al resto. La gente está trabajando muy bien estos días”.
El catalán asume la “responsabilidad para transmitir esos valores que me dejó Pulido. Que sepan dónde vienen los nuevos y lo que es la ciudad. Esa es mi misión”. Sin duda, la concentración en Benasque invitará a los nuevos a conocerse bien. “Hay que conocer las manías de cada uno. Aquí tenemos tiempo y estar estos días juntos, integrados, nos ayudará”.
Sobre el nuevo técnico, Raúl Jardiel, el capitán comentaba que ha recalcado que “tenemos que defender bien, pues eso te ayuda mucho a la hora de atacar. Lo primordial son las porterías a cero. Raúl transmite mucha energía, ilusión y ganas. La gente va por el camino”.
Finalmente, se le ha preguntado por el fabuloso entorno con el que cuenta el Huesca en Benasque: “Es un lujo estar aquí. Tenemos el río para descargar las piernas si queremos y a los nuevos les digo dónde pueden ir a echar un café para desconectar”.