FICHA TÉCNICA
Lobe Huesca la Magia: Gonzalo Rodríguez (17), Héctor Figueroa (17), Omar Thiam (6), Oliver Bieshaar (18), Jacco Fritz (6) (cinco inicial), Guillem Vázquez (17), Ademide Badmus (4) (cinco inicial), Pedro López-Sanvicente (11), Malcolm Carreira Kreps (2), Iker Terreros(3).
Baloncesto Getafe: Montero (9), Mulero (18), Álvarez (11), Parra (9), Abdulsalam (7) (cinco inicial), Akinwole (11), Henderson (4), Cabral (3), Maleva (7) y Tejera (2)
ÁRBITROS: Alberto Lázaro y Alexis Fuentes. Excluido por cinco faltas personales el visitante Akinwole.
Incidencias: Aceptable entrada en el Palacio de los Deportes Huesca.
Parciales cada 5 minutos: 12-13, 20-18, 42-35, 49-45 (descanso). 60-55, 80-65, 92-75 y 101-81 (final)
El más difícil todavía. Antes del partido el club informaba de las bajas de Ismael Corraliza por un golpe en el pómulo en el entrenamiento del lunes y de Jaden Wells por una luxación en el hombro. No es amigo Rafa Sanz de llorar ni lamentarse. Así que lo que hay es lo que es. Y con esos mimbres, exhibición apabullante en un segundo tiempo para enmarcar con todos enchufadísimos hasta la victoria final. Este Lobe Huesca la Magia recupera la sonrisa y nos la pone a todos. 101-81, a lo grande, con el club de más de 17 puntos engrosado por Bieshaar, Vázquez, Figueroa y Gonzalo Rodríguez. Dominio también en el rebote por 37-29. Y, sobre todo, matrícula de honor en actitud.
Rafa Sanz ha confiado el comienzo a Gonzalo Rodríguez en la dirección, Héctor Figueroa de escolta, Omar Thiam en el ala y Oliver Bieshaar y Jacco Fritz para las zonas interiores, conscientes de la querencia de ambos a exteriores. Tanto que el toma y daca ha iniciado con intentos triples de ambos que no han cuajado hasta que ha llegado uno de Bieshaar al que ha replicado Álvarez Puertas. La ausencia de Corraliza ha motivado los primeros relevos con Iker Terreros, Badmus y Guillem Vázquez, y es que Figueroa no había calentado. Enfrente, la fuerza bruta conocida de Abdulsalam.
Álvarez Puertas había calentado la muñeca desde 6,75, aunque replicaba Guillem con un defensor encima (15-16) y la buena nueva era la segunda personal de Mohamed Abdulsalam. Un triple de Iker Terreros colocaba el 20-18, primera ventaja desde el 2-0. Otra de tres de López-Sanvicente, pero el marcador estaba apretado. Getafe tenía el bonus a su favor y lo aprovechaba. Últimos segundos para ensanchar la brecha, pero dos malos ataques de ambos equipos dejaban el cuarto en 25-23.
A una mala defensa al inicio del segundo cuarto que propiciaba el empate le ha seguido otro triple de López-Sanvicente, el partido entraba en racha de aciertos con sendas canastas de Gonzalo Rodríguez y Montero. Acumulaba pronto faltas el Peñas. Rafa Sanz iba rotando en busca de soluciones y velocidad, y los colegiados disparaban con facilidad. Getafe remontaba, pero Gonzalo Rodríguez era consciente de su importancia esta tarde y machacaba de tres. Thiam agregaba dos en un buen movimiento para 35-32 que el propio alero reforzaba hasta los cinco de ventaja. Bieshaar ejecutaba su segundo triple (40-34). Tiempo muerto de Ramiro Pozuelo, el primero del partido, con el holandés ampliando desde los tiros libres (42-35).
Una gran acción de robo y asistencia de Iker Terreros evitaba el acercamiento de los getafenses. Estaban los de negro puntillosos con los locales, condescendientes en la defensa visitante. Los madrileños se vivían en el tiro libre y Huesca ni olía el bonus. Bieshaar insistía y encontraba premio, otra vez de tres pero Montero replicaba (47-43 a dos minutos). Rafa Sanz llamaba a dar instrucciones a los suyos parando el juego por primera vez. Cien segundos después, a 49.8 del descanso, no se había movido electrónico y el entrenador de Lobe Huesca la Magia volvía a solicitar tiempo muerto para preparar el desenlace. Yerro de Oliver desde 6,74 y canasta de Mulero al que responde en gran acción Gonzalo. 49-45 antes del reposo.
Buenas noticias con los 13 puntos de Oliver Bieshaar y los 9 de un empoderado Gonzalo Rodríguez además del siempre influyente Guillem con 7. En el lado opuesto, se echan en falta las canastas del artillero Figueroa. En rebotes, dominio local de 17--14 en estos veinte minutos. Meritorio ante un equipo tan dinámico como el visitante, toda una pesadilla en sus movimientos en ataque con dos estiletes como Mulero y Montero.
A REMAR
Segundo tiempo en el que había que remar todos a una, comenzando por cinco: Gonzalo, Guillem, Héctor, Bieshaar y Badmus. Enfrente, Abdulsalam otra vez, Cabral, Montero, Mulero y Álvarez. Dos pasos consecutivos de Badmus para empezar y tres rebotes ofensivos visitantes. Lo arreglaba Gonzalo Rodríguez en gran penetración y ya tenía dobles dígitos, pero además hacía otros tres. El partido se desenvolvía en un hilo (58-52). Pese a un triple de Álvarez, Bieshaar enmendaba una frivolidad de Badmus desde 6,74 y Pozuelo pedía tiempo muerto (5:32).
Quedaban 3:48 cuando Héctor Figueroa ha cogido su lanzatriples para poner el 65-57, la máxima ventaja. que se estiraba a 74-58 con seis consecutivos (tres tiros libres y triple) del de Alcobendas. Akinwole había entrado en inspiración replicando a Figueroa con la misma fórmula. Rafa Sanz movía y movía el banquillo y siempre encontraba soluciones. Incluso en el último segundo en que Guillem anotaba de tres desde la bocina y colocaba el 80-65. 31-20 de parcial en el cuarto.
Hasta del error se sacaba virtud. Un ataque desordenado con triple de Guillem nuevamente (83-65) y ocho minutoss por delante. Otra vez Guillem en gran penetración y 2+1 (86-65). 17 para el catalán, máximo anotador. La intensidad defensiva había escalado. No se rendía Getafe y, tras dos canastas seguidas, Rafa Sanz llamaba a los suyos a 6:50 (86-69) porque el confort no existe en este deporte.
Y dicho y hecho, Oliver Bieshaar otra vez de tres y Héctor le acompaña (92-69). Iba de triples y Akinwole se sumaba a la fiesta, y luego el árbitro se saca de la manga una insulsa antideportiva que acerca a trece a los getafenses (92-79). Mometo de descomposición con un 0-10. Quinta personal para Akinwole. Una bandeja remota de Figueroa desde cinco metros cortaba la sangría y Abdulsalam contestaba, pero Gonzalo Rodríguez, inmenso, hundía el esférico desde 6,75 (97-81, 1:52 y tiempo muerto de Pozuelo)
Todo estaba decantado y era hora de la fiesta en los últimos segundos en que el objetivo era los cien de anotación, que ha sido uno más por el triplazo de Figueroa (101-81). Final soñado. Todos salimos con mejor cara.