Jesús Álvarez vio la quinta amarilla ante el Ceuta lo que le hará perderse el próximo encuentro ante el Mirandés, también en El Alcoraz. El centrocampista aragonés deberá cumplir sanción, por lo que se tomará un respiro antes del partido crucial en Valladolid de la siguiente semana. Algún día tenía que llegar la quinta amarilla del zaragozano, un jugador insustituible hasta el momento tanto para Guilló como para Bolo: 24 titularidades en 26 partidos.
Ahora se abre una ventana de posibilidades entre las que tendrá que elegir el técnico bilbaíno del Huesca. Es muy probable que el puesto de Álvarez lo ocupe Michale Agbekpornu, quien debutaba el domingo con la camiseta del Huesca. Por posición, sería lo más lógico, aunque las variables no terminan ahí.
Se presupone que volverá a jugar Sielva, otro de los intocables para Bolo, pero junto a él tendría que colocar a una nueva pieza. Esta bien podría ser Jordi Martín, el jugador madrileño que viene llamando a la puerta de la titularidad desde que se recuperara de la larga lesión de rodilla. Sus minutos han sido buenos desde entonces, pero la realidad es que ha tenido mucha competencia. Ahora podría ser una opción ante el Mirandés.
Más difícil sería la entrada de Javi Mier. Un jugador que todavía no ha debutado esta temporada y que viene arrastrando problemas físicos. Bien es cierto que ha entrenado con regularidad en las últimas semanas y que se le ha podido ver jugar contra el filial en varios partidillos que se han celebrado. Pero su presencia en el once titular del sábado está prácticamente descartada.
Ahora la pelota está en el tejado de Bolo y habrá que ver si plantea un esquema cargado de centrocampistas como ante el Ceuta (4-4-1-1), con Michael, Seoane, Sielva, Dani Ojeda y Portillo, o prefiere poner en liza un equipo con extremos más puros, como por ejemplo Cantero, Liberto o Laquintana. Esto haría cambiar el esquema a un 4-4-2 más evidente.