A las nueve de la noche de este miércoles, desde la Alfajería, se dará la salida a la Jorgeada que organiza Os Andarines de Aragón. Una edición muy especial, la 25, un cuarto de siglo lleno de vida y crecimiento imparable. Se hace camino al andar, escribió Antonio Machado, y de ello se contagió hace cinco lustros el creador de esta obra, José María Gállego, presidente de la Asociación Os Andarines, que insiste en destacar que "es patrimonio de Aragón".
Zaragoza y Huesca unidos por la misma causa y con idéntico empeño. Estamos ante una efemérides muy especial en la que Gállego y todo su equipo se han empleado a fondo para atar todos los cabos y que ninguno esté suelto. "Es un año de récords de participación, de voluntarios, de publicidad, de actos conmemorativos por el 25 aniversario... estamos desbordados", afirma el presidente de Os Andarines, en cuyas palabras se plasman el entusiasmo, la pasión y la tensión de las horas previas. "No hago más que darle vueltas a la cabeza, repaso continuamente todo por si falta algo...".
Tal es el desborde de este caudaloso evento, que por primera vez han tenido que cortar las inscripciones "porque no podíamos atender a más". Son 1.150 los andarines que se van a dar cita este año, cifra a la que se suman los doscientos voluntarios que van a trabajar a destajo desde la salida en Zaragoza hasta la llegada a Huesca, pasando por todos los puntos de avituallamiento. Porque, como advierte José María Gállego, "esto no es una carrera cualquiera con un botellín de agua, aquí atendemos a todos de la mejor manera con 14 avituallamientos en los que ofrecemos de todo".
Agradece el eco y la impresionante aceptación que ha tenido este año la Jorgeada -corregido y aumentado con respecto a ediciones precedentes- y recuerda las 76 entrevistas que él mismo ha hecho para publicarlas en redes sociales con autoridades y gente muy conocida de la sociedad. También recuerda la Gala del 25 aniversario que se celebró en la capital aragonesa el pasdo mes de marzo y en la que hubo homenajes a patrocinadores, voluntarios, los jorgeadores más significativos de los 25 años de la prueba y en especial a los cuatro supervivientes de aquella primera edición en el inicio del milenio, que iniciaron medio centenar de caminantes y que solo la hicieron entera siete, entre ellos el propio Gállego.
En la línea de salida en las Cortes, junto a la presidenta de la institución, María Navarro, y la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, serán homenajeados los dos Jorgeadores elegidos este año por Os Andarines. Se trata de José Luis Angulo, uno de los pocos jorgeadores durante las 24 ediciones celebradas, y Marta Cubas, una incombustible y muy significativa voluntaria del evento.
PUNTOS CLAVE, 14 AVITUALLAMIENTOS Y UNAS CIFRAS DESCOMUNALES
La organización presenta varios puntos claves en ese nexo de unión Zaragoza-Huesca. El trayecto completo entre las dos capitales, con sus 80 kilómetros; un segundo trazado entre Zuera y Huesca (50 kilómetros); un tercero entre San Jorge y Huesca con 27,5 kilómetros por delante; el tramo Almudévar-Huesca y sus 18 kilómetros.
Pero veamos de manera más detallada lo que ofrece Os Andarines. Ya en la salida, en la Alfajería, tanto participantes como público asistente podrán degustar moscatel y galletas. En el quinto kilómetro, en San Gregorio, se servirá un avituallamiento líquido (Acuarius, Coca-Cola, agua). En San Juan habrá ensalada de pasta y porrones de vino con gaseosa y refrescos. Al paso por Villanueva de Gállego, chocolate a la taza con galletas, bizcochos y refrescos.
En Zuera estará el primer "plato fuerte" de la andada, donde se servirán 3.000 tapas de queso, jamón -habrá un cortador especialista-, chorizo, salchichón... además de fruta.
La etapa nocturna requiere que todo lo que venga después sea caliente. Así, en Ontinar del Salz, los andarines se encontrarán con 80 litros de caldo calentito y frutos secos. Poco después, en el cruce que hay para la prisión de Zuera, otro punto donde se servirá té caliente, turrón, fruta, agua, Acuarius y Coca-Cola.
El segundo gran avituallamiento estará en la localidad de San Jorge, donde habrá de nuevo caldo caliente, café, leche, galletas, bizcochos, fruta y bebidas.
Y luego llega otro de los puntos estratégicos para los refuerzos vitamínicos. Estamos en Almudévar, considerado el avituallamiento más importante. Los caminantes tendrán preparado su bocadillo de panceta a la brasa y 140 trenzas de Tolosana para distribuir 1.250 raciones de tan delicioso producto pastelero.
Antes de llegar a la capital oscenses, otros tres avituallamientos situados entre La Cabañera y Walqa, donde habrá plátanos, naranjas y bebidas.
Una vez en Huesca, y ya en el Palacio de los Deportes, barra libre del bar y comida a base de ensalada, paella, natillas, café y chupito. En la misma instalación habrá cuatro fisios y no faltarán ni gaiteros ni batucada.
A las 11:30 horas, como marca la tradición, se procederá a la plantación de un árbol en el cerro de San Jorge, con presencia de las autoridades, y a continuación la colocación del pañuelo de Os Andarines al santo en la ermita.
Con lo dicho, y a modo de resumen, la intendencia cuenta con 2.000 plátanos, 1.000 naranjas, 700 litros de Acuarius, 400 de Coca-Cola, una botella de vino a cada andarín y medallas para todos: de Oro para los que hacen la distancia larga (los tramos de Zaragoza a Huesca y de Zuera a Huesca), de Plata para los que van desde San Jorge a Huesca y de Bronce para los que cubren el tramo de Almudévar a Huesca. Además, todos tendrán la camiseta conmemorativa del 25 aniversario.
LA LOGÍSTICA
Pero aquí no se detiene la maquinaria de la Jorgeada. Dentro de la logística, hay que contar con ocho autobuses para poder llevar de un lado a otro a las 1.200 personas, 10 furgonetas (dos para llevar los enseres de los caminantes, otra en salida y llegada, cuatro para los avituallamientos, acompañada de otra de apoyo, y una más que hace el papel de "escoba"). Habrá igualmente 14 coches (uno por avituallamiento) y dos ambulancias para atender cualquier incidencia.
Ante esta "bendita locura", perfectamente engrasada desde la organización, no hay más que oír a José María Gállego. "Supone una gran satisfacción, sobre todo para mí personalmente, llegar a estas cifras, el orgullo de que nos conozca tanta gente, el sentimiento de pertenencia que se ha creado con este evento, la unión de Zaragoza y Huesca, el respaldo que hemos encontrado de patrocinadores, voluntarios e instituciones, tanto del Gobierno de Aragón como de todos los ayuntamientos por los que pasamos", afirma. Y va más allá porque, asegura, "la Jorgeada representa mi vida".
Una obra que todavía tiene flecos pendientes. Uno, en el que está inmerso, es el de hacer el famoso "dragón" ("a lo bestia", matiza Gállego), que simbolice lo que es la Jorgeada. Y otro, que ya ha reivindicado en años anteriores coincidiendo con la plantación del árbol en el cerro, poder llevar a cabo el proyecto del "jardín de la Jorgeada". Con el de este jueves serán ya 25 árboles plantados que bien merecen un hueco especial. "Quizás no he dado el enfoque correcto, pero nunca es tarde. De momento, y eso es bueno, el Ayuntamiento de Huesca sigue preparando el árbol".