Hay momentos en la vida que quedan marcados para siempre. A veces, hablamos de escasos segundos. Otras, incluso de hasta varios días en su conjunto. En el caso de Torres - Sobato, uno de esos instantes para la eternidad será este mes de junio al que aún le faltan unos cuantos días y en el que aún sigue el Campeonato de España en el horizonte. Y lo será, entre otros motivos, por los grandes recuerdos de lo vivido en el Díptico Segoviano, donde Joel Morales consiguió el segundo triunfo del año para el equipo.
La Vuelta a los Pinares Segovianos abrió la competición el sábado con un recorrido eminentemente plano, donde la táctica y coordinación del equipo fueron claves para meter a Mario Fernández y Will Kirkham en el corte bueno del día junto a una decena de ciclistas. Ya en el tramo final de competición, el grupo cabecero se volvió a romper con nuevos ataques, logrando Mario Fernández la 2ª plaza en las calles de Segovia, mientras que Will Kirkham cruzó la meta en 7ª posición.
En la Vuelta a Segovia dominical, los continuos ataques volvieron a tener protagonismo desde el inicio, filtrando en los cortes más peligrosos a Mario Fernández, Diego Gonzalo, Will Kirkham y Joel Morales. Con el paso de los kilómetros, la cabeza de carrera se reformuló en varias ocasiones, hasta que Mario Fernández y Joel Morales se unieron a otros tres ciclistas. Ya en las calles de Segovia, Joel Morales alzó los brazos victorioso después de un gran lanzamiento de su compañero, finalmente 5º.
La buena ristra de resultados no se quedó solamente en los logros conseguidos para subir al podio en ambas jornadas a razón de la clasificación individual, sino que el trabajo colectivo también dio sus frutos. Así pues, Torres - Sobato fue la mejor escuadra en la jornada dominical después de haberse tenido que conformar con la 2ª plaza un día antes. Además, Joel Morales también recibió el premio de la montaña del domingo, mientras que Mario Fernández se llevó el Memorial Palomino, clasificación general oficiosa de ambos días.
Joel Morales, ciclista de Torres - Sobato, mostraba así su satisfacción: "Sabíamos que las dos carreras del fin de semana iban a ser difíciles de controlar porque eramos un pelotón pequeño, así que teníamos que estar atentos a los ataques. Corrimos muy bien como equipo ambos días, estando siempre representados en cabeza y controlando los movimientos en el resto de los grupos traseros. El domingo entramos Mario y yo en el corte bueno para jugarnos la victoria en el repecho final y con su ataque en el tramo adoquinado me permitió seguir la rueda de los rivales y rematar al sprint".