El Club de Montaña Javieres ha celebrado la tercera sesión del programa 12 Retos 12 Cimas cuyo destino este sábado ha sido Loma Plana, también conocida como el Tozal de la Pardina, a 1480 metros de altura con 540 de desnivel positivo y negativo y que resultó placentero para los 56 excursionistas que gozaron de esta magnífica zona de La Hoya.
Una cima poco conocida que los deportistas esperaban con anhelo desde que partieron de Huesca y quedaron a las 8:45 horas en la plaza de la Iglesia de Bentué. Explica Iván Jaime la curiosidad y es que, desde esta localidad, asemeja una auténtica aguja pétrea, mientras que en la aproximación parece un mallo.
Una subida con su punto, y es que hay al final escaleras y hay que hacer una pequeña "trepadita", lo que le otorga una cierta épica que además se agradece porque las vistas son espléndidas. En todo momento, los participantes fueron muy unidos y no se registró ninguna incidencia.
Los Javieres tomaron la senda que conduce a Picón Royo, otra cima próxima. Llegaron al Barranco de la Portiella y de ahí se dirigieron al collado de Loma Alta, con retorno hacia Bentué para cumplimentar 11 kilómetros. La llegada aproximada fue a las 13:15 horas, con tiempo suficiente, antes de retornar a Huesca, para tomar unos refrescos reconfortantes.
Poco a poco, va avanzando también el grado de dificultad y el 26 de abril tendrá lugar el próximo, objeteivo el Pico Pipré en la zona de Las Almunias de Romeral, que tiene su encanto como pueblo y también en su entorno. Ya será el cuarto de los retos y la cima se las trae, porque promete diversión y esfuerzo.