Treinta y cuatro valerosos deportistas del Club de Montaña Javieres han completado la novena Travesía Pirenaica en espacios franceses, con tresmiles, mucha emoción, calor agobiante y dos bautizos dentro de la tradición de bendecir a quienes se estrenan en el audaz arte de hollar picos de más de tres mil metros, en concreto Luisa Sescún Cruchaga y Rafa Comindo.
La Travesía estuvo impregnada de dificultad desde el minuto uno, desde la parada de burro del autobús de Avanza que no pudo partir a las 4:30 horas de Salesianos por tener un faro averiado. La peripecia se prolongaría hasta las siete de la mañana, una vez conseguida la solución satisfactoria de la compañía tras rechazar el club ser transportado en uno urbano, mejorable en confort para un largo trayecto.
La llegada a media mañana ya estaba coronada por un sol de justicia, el mercurio a tope y, por tanto, exigencia añadida. La aventura partía de las Granjas d'Astau para alcanzar, en una ruta por frondosos bosques, esa maravilla que es el Lago d'Oó, a 1.500 metros de altitud nada menos, con una cascada hasta el fondo preciosa. Tras refrescarse, marcha hasta el Col d'Espingo de 1969 metros donde los expedicionarios disfrutaban de unos refrescos y del bocadillo para reponer fuerzas. Eran ya las dos de la tarde y el termómetro exhibía los 30 grados. Tras el lago d'Espingo, al de Saussat con el Circo de L'Espingo y, finalmente, el Refugio de Portillón o Jean Arlaud, a 2.570 metros de altura, el más elevado del Pirineo. Tiempo justo para ducha y cena a base de puré de lentejas y pasta a la boloñesa con cuajada de postre.
Un regenerador descanso tras la paliza dio paso a la madrugada del sábado, desayuno de refugio para emprender el camino hasta el Col du Seil de la Baque, también conocido como pluviómetro, a 2.886 metros, un terreno plenamente pedregoso con rocas que se movían. Continuaron hasta el collado de Gourgs Blancs a 2.876 y ahí hubo una opción: hacer el tresmil de Pic Gourdon o Noir, a 3.036 metros, con un último tramo con zona granítica culminado por una espectacular chimenea, con su dificultad porque había que tirar mucho de manos y hasta de posición en sentado porque los preicipios impresionaban.
Una vez retornados hasta donde estaban los compañeros que declinaron esta posibilidad y donde disfrutaron del picnic encargado al refugio de partida, bajaron hasta el Lago de Milieu, a 2.524 metros, y de ahí al Lago de Caillauas. El descenso fue realmente fuerte, casi 1.400 metros hasta el refugio de La Soula, a 1.690 (desde los 3.036 de la cima más alta hollada). El lugar de descanso merecía la pena, una central eléctrica imponente que se nutre de las aguas de Milieu y Bachimala. Una sopa de verduras, un arroz con carne y un exquisito queso con nueces les permitieron reconfortarse... y a la cama.
El domingo, la tercera jornada, cambió la agenda prevista. Se acumulaba el cansancio y decidieron aligerar hasta las Gorgas de Claravide, el Puente de Prat a 1.229 metros, el río Neste de Louron y Loudenvielle. Estaban en el autobús a las 13:30 horas para el retorno después de ocho kilómetros hacia abajo. Entre los tres días, más de 35 kilómetros muy exigentes.

EL BAUTIZO
Uno de los momentos más significativos de la Travesía fue el bautizo de los dos montañeros que por vez primera habían alcanzado una cima de tres mil metros: Luisa Sescún Cruchaga, hija del presidente de los Javieres, y Rafa Comino.
Explicaba Javier Cruchaga que es tradición antigua el bautizar en su primer tresmil. "Yo era un poco cabra loca y subí solo y ya está. Eran Los Infiernos y bajé. Además, estaba de campamento, con monitores. Pero ya me conocéis, me escapé, subí y bajé".
El escenario de este bautizo del sábado "es impresionante, con agua del deshielo del glaciar, que parece roca. El pico Gourdon es un 3034 y vamos a bautizarlos para que sigan haciendo tresmiles. Vamos a bautizarlos para que, en su primer tres mil, haga uno, diez, ciento y mil", y recibía Rafa el agua, y después Luisa Sescún con la misma fórmula. Tiene 13 años, "yo con trece años empecé a ir a la montaña y no lo dejé ningún fin de semana".