Comienza el sábado temprano en el punto de reunión en Huesca; amigos, viejos conocidos, caras nuevas…Rumbo a Benasque, dejamos un coche en el aparcamiento de Estós y continuamos con el resto al de Lliterola. Allí no damos crédito a la cantidad de coches que encontramos…algo ha cambiado en los últimos años y parece que medio mundo se ha “echado al monte”.
Hoy nos espera una etapa bastante relajada, así que tranquilamente remontamos el valle de Lliterola hasta la cabaña homónima, donde nos desviamos hacia el objetivo montañero de la jornada, el Pico de Estós o Tuca del Dalliú. Una buena senda bien marcada nos lleva al collado que separa este pico de la Tuca del Frontonet. A partir de ahí se incrementa la pendiente y remontando la evidente arista alcanzamos nuestro primer objetivo sin dificultades. Magnífico mirador tanto hacia las Maladetas como a los macizos del Posets y Perdiguero.
Sin prisa volvemos al collado y descendemos por su vertiente sur hacia el valle de Estós, hasta alcanzar el camino de la cabaña de la Coma, por el que llegamos a las ruinas del antiguo cuartel de Estós donde paramos a reponer fuerzas. Sin llegar a la Cabaña del Turmo seguimos el sendero PR que, por la vertiente contraria a la del GR-11, nos lleva al Refugio de Estós, donde tras unas 6 horas de marcha disfrutaremos de la tarde: ducha, cervezas, cena y a descansar.
El domingo nos espera un día bien distinto al de ayer, sabemos que será duro, aunque no tanto… Tras el desayuno a las seis arrancamos por la variante del GR-11 que baja a cruzar el río y remonta la vertiente contraria del valle rumbo al Ibonet de Batisielles. Allí tomamos el transitado sendero hacia uno de los rincones más fotografiados del Pirineo merecidamente, el Ibón de Escarpinosa. Primera parada y seguimos por la senda que se dirige al Ibón de Perramó, pero bastante antes tendremos que abandonarla para empezar a remontar la morrena lateral de la larguísima Canal de Ixeia.
Llega un punto en que la morena desaparece y no queda otra que entrar en la inestable pedrera hasta alcanzar el nevero que ocupa la parte derecha de la canal. Hacia los 2600 m de altitud calzamos crampones y piolet y ascendemos siguiendo la estupenda huella que abre Óscar por el nevero cada vez más pendiente. Lamentablemente la nieve se acaba y tenemos que salir de nuevo a la pedrera, mucho más pendiente y mucho más inestable que en la parte inferior; una situación muy delicada para un grupo de 10 personas por la más que probable caída de piedras. Tras algunas dudas se decide continuar y con muchísimo cuidado conseguimos alcanzar la Brecha d’Ixeia a 2746 m de altitud.
Toca ahora afrontar la larga cresta que nos separa de la cumbre de la Tuca d’Ixeia. Tras trepar un primer muro nos abrimos brevemente a las vertiginosas pendientes herbosas de la cara Sur… Afortunadamente regresamos pronto al filo de la cresta, que sin ser difícil es muy aérea, aunque de roca bastante decente, así que con todas las precauciones vamos recorriendo los distintos sube y bajas de las sucesivas antecimas siguiendo a Jesús. Finalmente, el grupo al completo alcanza la cima de la Tuca o Agulla d’Ixeia a 2837 m, pero las celebraciones quedan para más tarde dado que sabemos que toda precaución será poca en el descenso.
Deshacemos el recorrido de la cresta e incluso lo prolongamos algo más para evitar el flanqueo por las pendientes herbosas. Destrepamos el muro final y llegamos sin novedad a la brecha, toca ahora organizar en pequeños grupos y por secciones el descenso de la parte delicada de la canal para evitar tirarnos piedras los unos a los otros. Todo un éxito, lentamente llegamos a la altura de la base del nevero sin contratiempos y ya podemos continuar la marcha agrupados y mucho más relajados.
Desandamos el camino hasta el ibón de Escarpinosa donde paramos a reponer fuerzas y disfrutar del entorno y del pedazo de actividad antes de retomar la marcha nuevamente hasta el ibonet de Batisielles, donde tomamos el ramal hacia el fondo del valle de Estós para alcanzar el recorrido principal del GR11 donde encontramos las señales que nuestros compañeros han estado colocando este fin de semana para el próximo Gran Trail Aneto Posets.
Se hace largo ya el descenso, sobre dos mil metros hoy… pero tras pasar por la cabaña de Santa Ana y el embalse de Estós por fin alcanzamos el aparcamiento donde tenemos un coche para ir a buscar el resto a Lliterola y acabar la jornada rehidratando en una terraza en Benasque, donde todo son caras de satisfacción.