Una vez iniciada la competición liguera, el ritmo frenético de la misma hace afrontar una nueva semana por inercia, casi sin asimilar lo que sucedió el pasado domingo ante el Cartagena. En esa tarde, Ratiu quedó tocado del tobillo y Ziganda ha expresado en la previa del encuentro frente al Albacete (viernes, 20'00 horas) que todavía no sabe si el lateral rumano estará disponible. Sin embargo, este miércoles ha completado casi todo el entrenamiento. Lo que sí ha dejado claro es que, "por un error puntual", no tiene por qué haber cambios en la defensa: "No soy de penalizar un error puntual, valoro más cosas generales porque todo el mundo está expuesto a un error o acierto puntuales. No valoro un cambio pensando en los errores del otro día".
Y centrándose más en las jugadas de los penaltis ("que son jugadas individuales"), aseguró que "cualquier jugador lo puede cometer, por eso le doy más importancia a momentos del segundo tiempo donde no ajustábamos la presión y no terminábamos de juntarnos". Aunque en el primer tiempo se vio una mejor versión del Huesca, en el segundo tiempo "no fuimos capaces de llegar juntos".
En cuanto al resto de lesionados, Enzo Lombardo todavía no termina de estar recuperado y Cristian Salvador, aunque está en duda para el viaje a Albacete de mañana, "ha entrenado muy poquito con el grupo" por lo que todo hace indicar que no entrará en la convocatoria.
Carrillo fue presentado el pasado martes como nuevo jugador del Huesca y Ziganda ha tenido palabras para él. Ha confirmado que no estará disponible para el viernes porque no ha podido completar una pretemporada al uso después de terminar contrato el 30 de junio con el CD Lugo. "Aunque todos los profesionales no están parados aunque no tengan equipo, los jugadores le llevan 50 sesiones de entrenamiento y es mucha diferencia. Ha venido bien pero la idea es que acumule carga mañana y tarde para ir igualando. Es una manera de evitar lesiones y que no se sobrecargarle demasiado", subrayaba el míster.
Con la llegada del ex del Lugo, el míster sigue con la idea firme de jugar con dos puntas, en un sistema de 4-4-2 que "me gusta" y que permite "tener más gente delante de balón, y en transiciones ofensivas tener más llegada a área, fijar más a la defensa contraria". Además, lo que resalta es que el equipo tiene jugadores "para jugar así".
El viernes estará delante el Albacete, un equipo al que le da "valor a lo que ha hecho en estos dos partidos porque ha jugado con mucha regularidad". Con la sensación de que el entrenador "quiere jugar a una cosa", Ziganda se queda con lo "regulares que son en el juego y en el control".
SOBRE LA SALIDA DE SANDRO
Sereno ha estado el bueno de Ziganda cuando ha valorado la reciente salida de Sandro a la UD Las Palmas: "no deseamos el mal de nadie. Queremos que todo el mundo sea feliz en sitios donde nos aprecian y valoran. Todos. Periodistas, cámaras, televisión, jugadores, entrenadores... En la vida hay unos acuerdos, porque cada uno no puede hacer lo que le de la gana, si no sería un caos. A partir de ahí, desearle lo mejor a Sandro".
Y en esta línea remarcaba que "si todos nos equivocamos, porque todos nos equivocamos, habrá que intentar corregir todos y aprender de las situaciones que se nos den. También tengo claro, y hoy hemos hablado de esas cosas, que lo más importante y la suerte que tenemos nosotros es tener a los clubes de fútbol. Ayer estuvimos en la Basílica de San Lorenzo. Tenemos que respetar a los patrones, a los valores de los clubes... Porque gracias a los clubes podemos desarrollar nuestra profesión. ¿Y quién maneja los clubes? Los accionistas y socios mayoritarios, pero, los que los sostienen son los socios y los aficionados. Si los que nos dedicamos a esto pensamos que estamos por encima de ellos, nos equivocamos y tendremos una visión muy equivocada de un club de fútbol; que es lo que nos permite llevar a cabo nuestra profesión.
Respecto a los fichajes, es comprensivo con la dirección deportiva ante la situación económica del club y los límites que tiene en estos momentos. Por ello, "lo que diga Ángel está bien porque para los entrenadores es muy fácil hablar y pedir". Ha dejado claro que su forma de actuar es de "muchísimo respeto al club. Si pueden venir dos y hay fichas, adelante. Si puede venir uno, pues también adelante".