Aragón se sitúa entre las comunidades españolas con una posición económica más favorable a largo plazo, según el informe del Banco de España “Dinámicas de convergencia regional en las principales economías europeas”. Analiza la evolución de 98 regiones de España, Alemania, Francia e Italia entre 1998 y 2025, sitúa a Aragón, junto a la Comunidad de Madrid y el País Vasco, en el denominado club 3 de convergencia, el grupo con mejor posición entre las regiones españolas.
El Banco de España concluye que las regiones europeas no convergen hacia un único nivel de renta, sino que lo hacen dentro de diferentes grupos con características estructurales similares. En este contexto, Aragón comparte club con Madrid y País Vasco, mientras que Navarra, Cataluña, Galicia, Castilla y León, La Rioja, Extremadura y Baleares forman parte del siguiente grupo.
Asegura que Aragón adquiere especial relevancia por la llegada y expansión de grandes proyectos industriales, tecnológicos, energéticos y logísticos. El estudio señala que la efectividad de las inversiones en capital físico depende en buena medida del nivel de capital humano y de la capacidad de las economías regionales para incorporar y difundir avances tecnológicos.
Para la consejera de Economía, Competitividad y Empleo, del Gobierno de Aragón, Eva Valle, el informe del Banco de España “refrenda la estrategia del Gobierno de Aragón. Las inversiones son una oportunidad para poder aprovechar y liderar la revolución tecnológica y la economía del siglo XXI, en beneficio de nuestra economía, su capacidad de competir y de nuestro tejido productivo”.
Valle ha advertido, sin embargo, que este proceso “se está viendo amenazado por la falta de planificación, ejecución y gestión de la red de transporte o el proyecto de decreto que regula los centros de datos y que, de no cambiar, puede llevarse por delante miles de millones de inversiones en uno de los sectores estratégicos con mayor potencial de crecimiento y clave en la capacidad de competir y generar bienestar en nuestra región y en nuestras empresas y mantenernos así entre los territorios más desarrollados”.
El informe del Banco de España asegura, asimismo, que el punto de partida es favorable, pero marca retos para Aragón que pasan por aprovechar las nuevas inversiones para fortalecer también el tejido empresarial local, impulsar la cualificación profesional, mejorar la transferencia de conocimiento y aumentar la productividad de las pequeñas y medianas empresas, algo “en lo que ya trabaja el Ejecutivo”, ha indicado la consejera.
El ente regulador señala que la comunidad cuenta con una posición de partida favorable y una elevada dotación de capital, pero el salto hacia una economía de mayor productividad dependerá de su capacidad para generar y atraer talento y transformar las nuevas inversiones en conocimiento, innovación y empleo cualificado.