La inauguración de las instalaciones de Cabrero Motorsport ha completado la transformación no sólo física sino sobre todo profundamente conceptual, al transitar con la nueva filosofía Retail Next de BMW de la esencia de un concesionario donde la disponibilidad copiosa de vehículos presenciales era la clave a la conversión del cliente en el centro de todo a través de espacios confortables, un hogar de los amantes del automóvil.
Javier Cabrero, gerente de Cabrero Motorsport, agradecía al dirigirse a a los clientes participantes en la inauguración su presencia y les recordaba el proyecto global de BMW llamado Retail Next que pretende "ahondar herramientas, procesos, metodologías" para la distribución del futuro. La remodelación de las instalaciones es una parte del proceso y "se ha tratado de poner al cliente en el centro de todo. Teníamos mucha presencia de los coches y teníamos muchos más. Ahora, queremos que os sintáis como en casa".
La segunda parte de su intervención ha arrancado con la alegría al ver materializada su petición desde hace mucho tiempo de disponer de turismos Mini para la venta. Apostaron por concederles la posibilidad de vender esta marca. "Mi argumento principal es que Mini es básicamente una marca de coches pequeños y chulos, que es la definición perfecta de lo que es Huesca. Entra dentro de nuestra idiosincrasia y, gracias a este argumento y otros más sólidos, tenemos la oportunidad de comercializar Mini después de dieciséis o diecisiete años que llevamos como concesionario en Huesca". Recordaba que es una marca icónica que se inició con las primeras crisis de combustible hace setenta años cuando le encargaron a un ingeniero un coche utilitario y versátil en 1959. Un vehículo muy cinematográfico. Luego llamaron a John Cooper para hacer un coche "divertido", y ganaron tres veces en Montecarlo frente a berlinas grandes con mucha potencia. Esencia británica con factorías en Oxford, "un coche simpático, utilitario y divertido de conducir".
Diego, representante de BMW, aseguraba en su gratitud a los clientes que el nuevo concepto de la marca "es la nueva manera de acercarnos a vosotros, que sintáis que esto no es un concesionario sino una casa, donde podáis vivir la marca de otra manera, experimentarla. Es un espacio donde os tiene que apetecer venir". Un día importante para Cabrero Motorsport, 17 años con BMW y desde abril con Mini. "Nuestros compañeros dicen que donde va Mini la ciudad es un poquito más feliz".
Javier Cabrero destacaba también la presentación del BMW i3 y el X5, "la última automoción y estamos muy orgullosos y convencidos de que nos van a dar muchos éxitos". Motivos sobrados para brindar en la fiesta servida en lo gastronómico por el Grupo Mas Farré y que convirtió en bullicio las dependencias habitualmente confortables de Cabrero Motorsport. En el fondo, una creación virtuosa del maestro chocolatero Raúl Bernal para el colofón dulce de una fiesta espléndida.
Javier Cabrero defendía que "el sector está en un buen momento en ventas después de unos años un poco extraños por el covid y una crisis de semiconductores que nos afectó a sectores como la industria del automóvil, pero lo cierto es que llevamos unos cuantos años bastante estables y bien de ventas, pero también es verdad que estamos en un tiempo de incertidumbre por cuestiones de regulación, emisiones de gases. Nos están imponiendo desde Bruselas una serie de restricciones a las que los fabricantes se van adaptando como pueden y en concreto BMW muy bien. Estamos muy contentos porque los últimos modelos 100 % eléctricos que hemos sacado están teniendo muy buena acogida y tienen una tecnología muy buena".
Asegura el gerente de Cabrero Motorsport en la transición que "ya no es más caro un coche eléctrico que un coche de combustión. En X3, que es de las gamas que más vendemos o el Serie 3 que estamos presentado ahora, el modelo eléctrico, en igualdad de potencia, no es más caro que un combustión. Desde BMW queremos darle al cliente la oportunidad de lo que más se adapta a sus necesidades y su uso, porque el coche eléctrico es sin duda un gran producto, pero quizás no para todo el mundo, porque necesita ciertas premisas, la primera de ellas disponer de una carga propia. Depender única y exclusivamente de la carga pública ahora mismo no es la mejor solución para el uso de un coche diario, habitual".
Bromea Javier Cabrero cuando reconoce que los dos modelos presentados en sociedad "no podemos decir que se vendan solos, porque no es cierto, pero sí que es verdad que tenemos una gran ventaja, porque son dos muy buenos productos. La Serie 3 es su octava generación y, si ha sobrevivido durante todo este tiempo, es porque tiene muy buena acogida. Es el equilibrio perfecto entre coche manejable pero también una berlina con gran capacidad y, además, las prestaciones que tenemos en el modelo eléctrico no puede ofrecerlas ninguno de nuestros competidores, que seguramente llegarán porque es una tecnología nueva que está en evolución, pero más de 900 kilómetros de autonomía, recarga de 400 kilómetros de autonomía en diez minutos a día de hoy lo pueden decir pocos o ningún otro competidor".
Del X5, recuerda que nació en 1999, es la quinta generación, "pareció en su día un coche un tanto raro en una marca como BMW muy deportiva, por sus dimensiones, y la prueba del acierto es por la acogida de los clientes, sigue siendo el coche más vendido de su segmento, y porque todos los competidores tienen ahora vehículos en segmentos y de características parecidas".