Carolina Mega (26 años) atiende cada mañana a los clientes de la Carpintería Castellar. Apenas lleva dos meses como trabajadora de media jornada pero ya cuenta con un contrato indefinido y confiesa que durante este tiempo, a diferencia de sus anteriores experiencias laborales, se siente feliz y “muy respaldada” por el acompañamiento de Fundación Valentia y la carpintería.
Este gran paso se ha producido gracias al programa del Instituto Aragonés de Empleo (Inaem) ‘Empleo con apoyo’, un puente entre entidades sociales y empresas para impulsar la contratación de personas con discapacidad en el mercado ordinario. La convocatoria de subvenciones, dirigida a asociaciones, fundaciones y otras entidades sin ánimo de lucro, busca favorecer la integración laboral de personas con especial dificultad de inserción, fundamentalmente a través de la financiación de preparadores laborales que brinden apoyo a los trabajadores durante su estancia.
El proceso es el siguiente, explica Andrea Oliván, preparadora laboral y técnico del equipo de inserción sociolaboral de Valentia: “Una de nuestras funciones es dirigir la selección de personal en función de las necesidades de la empresa y viceversa”. Para ello, cuentan con una cantera de personas demandantes de empleo formadas gracias a su programas.
Carolina confiesa que durante este tiempo se siente feliz y 'muy respaldada'por el acompañamiento de Fundación Valentia y la carpintería
La parte de adaptación al puesto de trabajo no es la más exhaustiva, cuenta desde su experiencia Oliván. “Las empresas con las que contactamos cuentan con varios candidatos para que ofrezcan su visión”. Los postulantes cuentan con una base formativa sólida y la función que verdaderamente ocupa a los preparadores es la de “mediar” entre empresa y trabajador. Contribuyen a facilitar la comunicación y el bienestar de la persona trabajadora. “La ventaja es que tienen la confianza de dirigirse a nosotros para servir de puente con la empresa y comunicarle sus necesidades o proponerles nuevas funciones. La idea es que la empresa acabe siendo su apoyo natural, que ganen independencia y que progresivamente nuestra intervención ya no sea necesaria”.
Asimismo destaca la tarea de proponer a las empresas una reorientación de los puestos de trabajo que favorezcan tanto al empleado como a la empresa. Para Nuria Grau, gerente de la carpintería Castellar, esta figura mediadora que facilita ‘Empleo con apoyo’ para la empresa es “vital”. Tanto es así que asegura que “cualquier empresa que conozca esta fórmula seguro que se anima a contratar a personas con discapacidad”, y no por una cuestión de cumplir con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) sino por el convencimiento propio de que “enriquece”, contribuye a la “mejora del clima laboral” y al crecimiento de la empresa. Por su parte, Carolina Mega, agradece la atención recibida por ambas partes para su integración laboral: “esta experiencia me ha ayudado a ganar confianza en mí y crecer profesionalmente”. Ahora, planea compaginar el trabajo en la carpintería con la preparación de unas oposiciones, con el respaldo de Valentia.
Impulso a la inserción desde Valentia
Desde 2018 Valentia ha ejecutado más de 100.000 euros de las convocatorias impulsadas por Inaem. Gracias al programa ‘Empleo con apoyo’ 17 personas han logrado un puesto de trabajo en el mercado ordinario. “El respaldo de la administración pública para sacar adelante el proyecto de empleo para personas con discapacidad ha sido imprescindible”, afirma Sara Comenge, directora gerente de la entidad. “Hemos sido capaces de desarrollar un modelo que complemente la formación, la orientación y el empleo y lograr muy buenos resultados”, asevera. En estos momentos se han firmado los convenios de ocho personas en ‘Empleo con apoyo’ y se han subvencionado cuatro preparadores laborales. Para Comenge, el programa de Inaem es una apuesta por “el empleo de calidad”. “Es una fórmula de éxito porque combina un modelo de profesionales cualificados, la colaboración de las empresas y la cobertura de las entidades sociales” afirma, y añade que la base es la “orientación permanente”.
Asimismo valora que en la provincia de Huesca “somos unos privilegiados” por “el nivel de conocimiento de la sociedad sobre la capacidad de estas personas para desarrollar puestos de trabajo y la predisposición de las empresas a contratar y contar con nosotros para brindarles apoyo”.
Desde 2018 Valentia ha ejecutado más de 100.000 euros de las convocatorias impulsadas por Inaem
Tres líneas subvencionables
El objetivo final de ‘Empleo con apoyo’ es que entidades sociales cuenten con la financiación necesaria para desarrollar sus proyectos de empleo. Para estos fines, Inaem subvenciona tres líneas: subvención para la contratación de preparadores laborales durante el desarrollo de los convenios de empleo con apoyo, por acciones de prospección y captación de puestos de trabajo y por costes indirectos derivados del desarrollo del proyecto subvencionado. La memoria de Inaem de 2023, 24 personas con discapacidad participaron del programa con la ayuda de ocho preparadores laborales.
El mayor peso de la subvención se dirigió a costear preparadores, seguido de los costes indirectos y prospección. En la provincia de Huesca participaron 7 personas con discapacidad y se financiaron tres preparadores laborales.