La 19ª edición de la feria de antigüedades El Desván ha arrancado con mucha animación en el Recinto Ferial de Barbastro, donde se han distribuido los 42 expositores que ocupan más de 2.250 metros cuadrados, una jornada inaugural con buenos niveles de ventas y muchísimos curiosos para disfrutar de este fascinante mundo evocador y singular con el que equipar los hogares con un toque sutilmente diferencial. Presencia del alcalde, Fernando Torres, y la concejal de Desarrollo, Silvia Ramírez, visiblemente satisfechos por este encantador ambiente.
El Desván se ha convertido en referente en el sector de las antigüedades gracias a la disponibilidad de miles de piezas únicas -joyería y textiles hasta muebles, juguetes, discos, esculturas o cómics, entre otros productos singulares- que además plasman una atmósfera de viaje a otros tiempos.
El formato de desembalaje, en el que los objetos se presentan directamente tras ser descargados de los camiones, aporta un atractivo añadido: la posibilidad de descubrir auténticos tesoros, tanto restaurados como en estado original.
Barbastro ha sido en el recinto ferial una torre de Babel políglota. Aunque la mitad de los expositores proceden de Aragón, y especialmente de Huesca, que aporta 18 expositores -un 42,86%-, seis de ellos de Barbastro, la distribución es plural. Zaragoza completa la representación aragonesa con tres profesionales (7,14%). Cataluña constituye el segundo gran foco de procedencia, con un 26,19% de los participantes: Barcelona lidera con siete expositores (16,6%), seguida de Tarragona (4,77%), Lérida (2,38%) y Girona (2,38%). A ello se suman la participación de expositores procedentes de Castellón, con un 4,77%, La Rioja y Navarra, ambas con un 2,38%.
La presencia internacional es reseñable, con seis anticuarios procedentes de Francia, que representan un 14,29% del total y consolidan el carácter transfronterizo de un evento que trasciende el ámbito regional para situarse como punto de encuentro abierto, con el añadido de los buenos rendimientos económicos como siempre defiende la concejal de Desarrollo, Silvia Ramírez.
El Desván no solo es un punto de encuentro para comerciantes, profesionales y aficionados, sino también un importante foco de atracción turística para Barbastro. Año tras año, visitantes de distintos puntos de España y del sur de Francia se acercan a la ciudad atraídos por la singularidad del evento.
Con entrada gratuita y un horario amplio —sábado de 16:00 a 20:00 y domingo de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00—, el certamen se presenta como una oportunidad accesible para todas las tipologías de visitantes, desde los especializados a los observadores de estas peculiaridades de otros tiempos.
