Cada vez más empresas incorporan drones a su actividad, impulsando la demanda de profesionales cualificados. El INAEM responde a esta necesidad con formación especializada en una tecnología con aplicaciones en múltiples sectores.
La transformación tecnológica está impulsando nuevos perfiles profesionales. Entre las herramientas que mejor reflejan este cambio se encuentran los drones, cuya incorporación a numerosos procesos productivos está generando una creciente demanda de profesionales cualificados.
Con el objetivo de responder a esta evolución, el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) actualiza de forma continua su oferta formativa, incorporando especialidades ligadas a tecnologías emergentes y con una aplicación directa en el mercado laboral. La formación en drones es uno de los ejemplos más representativos de esta apuesta.

UNA TECNOLOGÍA CON MÚLTIPLES APLICACIONES
Los drones han dejado de ser una herramienta reservada a usos muy específicos. Hoy forman parte del trabajo cotidiano de profesionales de ámbitos muy diversos. En la producción audiovisual permiten captar imágenes imposibles de obtener desde tierra; en agricultura facilitan la supervisión de cultivos; en ingeniería sirven para inspeccionar infraestructuras y elaborar cartografía; y en los servicios de emergencias ayudan a localizar personas o evaluar zonas de difícil acceso.
Esta expansión ha convertido el pilotaje y la operación de drones en una competencia cada vez más demandada por empresas y administraciones.

FORMACIÓN PARA UN MERCADO EN EVOLUCIÓN
Consciente de esta realidad, el INAEM desarrolla en sus centros propios de Huesca y Teruel una línea de formación especializada dirigida tanto a personas que desean iniciarse en este ámbito como a profesionales que buscan incorporar esta tecnología a su actividad.
Una de las propuestas más recientes es el curso "Drones en la producción audiovisual: narrando desde el aire", impartido en el Centro de Formación del INAEM en Huesca. La formación combina contenidos teóricos y prácticos para que el alumnado conozca la normativa vigente, aprenda técnicas de pilotaje y planificación de vuelos y desarrolle habilidades para la captura y edición de imágenes aéreas.
Entre los participantes hay perfiles muy diversos: trabajadores en activo, profesionales que desean ampliar sus competencias y personas desempleadas que buscan nuevas oportunidades.

Es el caso de una de las alumnas del curso de Huesca. Leyre Lardiés había intentado acceder a una convocatoria anterior y, cuando volvió a abrirse el curso, coincidió con un momento de desempleo. "Pensé que era un sector en auge y que nunca está de más tener los carnés. Justo me había quedado en paro y vi que podía ser una oportunidad para trabajar", explica.
Llegó sin haber utilizado nunca un dron y sin saber qué iba a encontrarse. Sin embargo, la experiencia cambió completamente su visión. "Me apunté sin saber nada, pero con mucha curiosidad. He descubierto la cantidad de aplicaciones que tienen los drones. No solo sirven para el audiovisual; también para la agricultura, la ingeniería o incluso la limpieza de edificios. Entras pensando que solo vas a aprender a volar y descubres un abanico enorme de posibilidades”.
También destaca la evolución experimentada durante la formación. "Empiezas sin saber por qué vuela un dron y acabas comprendiendo cómo funcionan las distintas categorías de vuelo, las baterías, los movimientos y toda la normativa. Es una pasada todo lo que aprendes”.

Para María Reyes García, directora del Centro de Formación del INAEM en Huesca, el interés creciente por estos cursos responde precisamente a esa diversidad de aplicaciones. "La diversidad de profesionales interesados en el manejo del dron y en la obtención de información a través de esta herramienta es muy transversal", señala. La oferta está dirigida tanto a trabajadores como a personas desempleadas y permite complementar la cualificación en ámbitos tan diversos como la agricultura de precisión, la producción audiovisual, la seguridad, el medio natural, la ingeniería o la cartografía.
DE APRENDER A VOLAR A CONSTRUIR UNA PROFESIÓN
Además del manejo de la aeronave, el objetivo de estos cursos es que el alumnado aprenda a utilizar el dron como una herramienta de trabajo. Daniel Yuste, profesor responsable de la formación, explica que el programa permite obtener la certificación oficial necesaria para operar drones y, en esta edición, especializarse en producción audiovisual.
"El sector audiovisual es uno de los ámbitos donde antes pueden surgir oportunidades laborales, porque existe una demanda creciente de fotografía y vídeo aéreo", afirma. No obstante, recuerda que las aplicaciones van mucho más allá. "Muchos alumnos llegan con conocimientos relacionados con la imagen y lo que hacemos es enseñarles a trasladarlos al entorno aéreo, que tiene unas técnicas y una forma de trabajar completamente diferentes”.
Durante los últimos años el equipo docente ha impartido cursos de producción audiovisual, fotogrametría, montaje y mantenimiento de drones o aplicaciones para instalaciones fotovoltaicas. "Las posibilidades laborales son cada vez mayores y van apareciendo nuevos ámbitos de especialización", explica.
Según los datos que manejan, entre un 40 % y un 45 % de quienes han realizado la especialidad audiovisual aplican actualmente estos conocimientos en su actividad profesional. Algunos trabajan exclusivamente en filmación aérea, mientras que otros utilizan drones para inspeccionar parques eólicos, instalaciones fotovoltaicas o diferentes tipos de infraestructuras.
CENTROS PROPIOS PARA ANTICIPARSE A LAS NECESIDADES DEL MERCADO
La formación en drones no responde a una iniciativa puntual. Los centros propios del INAEM llevan varios años incorporando acciones relacionadas con esta tecnología y adaptando su programación a medida que evolucionan las necesidades del tejido productivo.
En el Centro de Formación del INAEM en Teruel, la apuesta comenzó en 2022. "Fuimos conscientes desde el principio de que se trataba de una tecnología con un enorme recorrido y de que las empresas iban a necesitar profesionales cualificados para utilizarla de forma segura y eficiente", explica Marta Peña, directora del centro.
Durante este tiempo se han impartido cursos dirigidos principalmente a personas desempleadas para obtener la formación exigida por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), mejorando así sus posibilidades de inserción laboral.

La evolución del sector también ha transformado la programación. "Comenzamos formando en la categoría abierta, que es la puerta de entrada para la mayoría de los operadores, y hemos ido incorporando formación para la categoría específica, destinada a operaciones más complejas y cada vez más demandadas por empresas y administraciones", señala Peña.
Actualmente, la oferta se estructura en un itinerario que combina la obtención de las certificaciones oficiales de piloto con cursos de especialización. Este año se han desarrollado acciones formativas en fotogrametría y cinematografía con drones y ya está prevista una nueva especialización orientada a emergencias.
Como destacan los responsables del programa, se trata de una formación útil para profesionales del medio natural, la agricultura, la seguridad, la ingeniería, las actividades deportivas o los servicios de rescate. Los cursos para obtener las distintas habilitaciones tienen una duración de entre 30 y 50 horas, mientras que las especializaciones se desarrollan en programas de entre 20 y 30 horas.
"Ya no se trata solo de aprender a pilotar un dron, sino de saber utilizarlo como una herramienta de trabajo en sectores muy diferentes. Contar con una red de centros especializados nos permite adaptar la formación a esa evolución y acercar oportunidades de cualificación a todo el territorio aragonés", concluye Marta Peña.
Con una oferta que combina capacitación oficial, especialización y un marcado enfoque práctico, el INAEM continúa reforzando su compromiso con una formación conectada con las necesidades reales del mercado laboral y preparada para los empleos del futuro.