Las empresas instaladoras incrementarían el empleo un 40 % si dispusieran de trabajadores

El presidente de la Federación del Metal, Ricardo Arilla, alerta de las graves consecuencias, y reclama medidas formativas y la recuperación de la figura del aprendiz

20 de Julio de 2022
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Ricardo Arilla, presidente de FEMHU
Ricardo Arilla, presidente de FEMHU

Las ochocientas empresas agrupadas en la Federación de Empresas del Metal (FEMHU) acusan una carencia de personal que merma las posibilidades de servicio y producción hasta tal punto de que su presidente, Ricardo Arilla, estima que a los 1.500 empleados de esas compañías se podría sumar un 40 por ciento más para atender todas las demandas de sus carteras de clientes.

La Federación del Metal se distribuye entre los instaladores de fontanería, electricidad y mantenimiento; los talleres de reparación de vehículos automóviles y los fabricantes metalmecánicos. "El trabajo es un problema que no es novedoso. Falta gente que quiere trabajar y aprender. Todas las empresas tienen dificultades para completar sus necesidades de personal. Necesitamos oficiales instaladores y no hay manera. No somos atractivos de cara a la juventud. No nos ven con buenos ojos. Los oficios estamos en horas bajas".

En este sentido, Ricardo Arilla se adhiere a la línea expresada por el nuevo presidente de CEOE Aragón, Miguel Marzo: "Necesitamos mano de obra cualificada, pero ya que no es posible le ayudaríamos a quien viniera para formarse. Sin embargo, es importante que no hay gente que quiera aprender y trabajar".

LA FORMACIÓN PROFESIONAL

El presidente de FEMHU niega la prédica oficial sobre la Formación Profesional. "En Aragón y en España se saca pecho de la FP, pero la realidad es que no tiene nada que ver con lo que necesitamos. La mayoría de los que hoy somos instaladores hemos pasado por aprendices o por Maestría Industrial. De ahí salíamos preparados. Ahora, todos quieren estudiar metronómica, electrónica, eólica, diyéi y masterchef", expone con sarcasmo el empresario sabiñaniguense. "Pero insisto, no somos atractivos".

De ahí que Arilla haya propuesto ya que se sienten en las mesas todas las partes implicadas: padres, educadores, profesionales de la formación y administración. "Quiero insistir en la importancia de la figura del aprendiz. Es un ejemplo de cómo crear buenos profesionales. Lo estamos diciendo reiteradamente. No hay relevo generacional, no hay transmisión y no nos damos cuenta de que no estamos preparados para el futuro".

Obviamente, Ricardo ARilla no culpa en exclusiva a las instituciones. "La propia sociedad no toma conciencia y el problema es cada vez más grave. No hay coherencia y la falta de relevo evita la continuidad en los talleres de coches y en las empresas de instalación y mantenimiento". Al final, incluso el Estado de Bienestar "puede resentirse. Será difícil atender la demanda de los clientes. No hay incentivos y, por tanto, no se crea empleo y trabajo. Y ya sólo falta que los costes laborales se acrecientan y retan nuestra propia supervivencia".