Éxodo de talento

El Conocimiento busca más Conocimiento, el desarrollo y el crecimiento; ese Conocimiento que da el poder de decidir libremente si quedarse o marchar

Psicóloga
29 de Enero de 2024
Patricia Tisner. Hoy, Éxodo de Talento

"Un hombre sabio se buscará más oportunidades de las que se le presentan" (Francis Bacon)

La fuga de talento en nuestro país está alcanzando datos alarmantes y va creciendo. Se define el concepto como "el fenómeno que referencia la emigración de trabajadores altamente cualificados buscando oportunidades laborales en otros países". Según un estudio de la Fundación BBVA y el Ivie, la emigración en España se ha disparado en los últimos años, siendo el valor del capital humano un 40% superior en 2022 respecto a los datos del 2019. 

"Según una estimación realizada al proyectar este dato a finales del año, el valor del capital humano perdido en 2022 se calcula en 154.800 millones de euros". Estamos ante una pérdida importante de capital humano en modo creciente de  población en edad de trabajar y con elevado nivel de formación. En datos concretos, de media cada mes perdemos 35.000 personas que deciden hacer las maletas, en su mayoría jóvenes y de alta cualificación (un 30% con estudios superiores y casi un 19% estudios postobligatorios). 

El propio SEPE, y a través de su observatorio, ha analizado los resultados de su estudio realizado en 2023 sobre oferta y demanda y las dificultades que presentan nuestras empresas para cubrir vacantes, fundamentalmente de perfiles técnicos, con horarios flexibles y competencias personales para ocupar puestos de relevancia.

Estamos no sólo ante una fuga de talento, una pérdida económica importante y una falta de competitividad empresarial y económica en nuestro país; estamos ante la fuga y pérdida de Conocimiento, ese intangible necesario para el desarrollo y el progreso de una sociedad y de un país. El propio informe concluye que "la emigración al exterior y su intensificación reciente contribuyen a reducir el capital humano de la economía española, limitando su capacidad presente y sobre todo futura de generar riqueza" y que "este fenómeno condiciona las finanzas públicas y supone un proceso que previsiblemente incrementará la dificultad para mantener el Estado del Bienestar", debido principalmente a un envejecimiento de la población, falta de relevo generacional y creciente número de ofertas y vacantes en nuestro tejido empresarial que no consiguen cubrir.  

Antes de escribir este artículo he estado buceando sobre numerosos artículos para analizar las causas de esta fuga de talento y no quedarme solamente en la opinión. Las mejores condiciones salariales y oportunidades laborales en el extranjero son las causas que leo como una mayor explicación a la fuga de nuestro talento, quedando en muchos casos sin una explicación mayor que la necesidad de adoptar medidas activas en nuestras empresas para el ajuste de oferta y demanda. Desde luego, nuestras empresas deben actuar y además hacerlo pronto para mantener y aumentar sus niveles de competitividad, siendo quizás la mejora de las condiciones laborales para el talento su principal asignatura pendiente: flexibilidad, mejora de condiciones laborales y foco en clima laboral como indican los estudios recientes sobre las preferencias de la población activa y de nuestros jóvenes (Fuente: Randstadt, 2023). 

Aquí no hay marcha atrás, aquí hay que ajustar apostando por estilos de liderazgo diferentes y políticas de conciliación adaptadas. Pero no es la única causa en mi opinión. Sólo hay que hablar con los jóvenes, preguntarles y ver entre ellos las grandes diferencias y polaridad que encontramos en sus perfiles actualmente. Y es en esos perfiles de alta cualificación donde podemos encontrar en sus argumentos la incertidumbre al futuro, la falta de equidad con respecto a perfiles de baja cualificación, la desvalorización del esfuerzo como modo de lograr  el éxito profesional, la falta de reconocimiento, algunas de las causas importantes para analizar. Y para ello tenemos que irnos a la situación política y social actual y a la incertidumbre, esa mala consejera para activar los sistemas motivacionales y generar acción; pero también a las políticas de Educación y en la nivelación hacia abajo que ha sufrido en los últimos años nuestro sistema educativo, que el último informe PISA ha refrendado.

En su momento escribí sobre los "regalos" de títulos en pandemia y sus consecuencias, creando desigualdad entre aquellos perfiles inquietos, de desarrollo, motivados y que ponen el esfuerzo para conseguirlo. No inventamos nada, sólo hay que ir a lo que la Ciencia nos dice sobre la motivación humana para saber que las expectativas de futuro, la equidad y la experiencia juegan un papel importante en ella. Son los jóvenes que rompen su zona de confort, los jóvenes que quieren un futuro de desarrollo y basado en el aprendizaje los que están abandonando nuestro país y con ellos se llevan el Conocimiento que en términos económicos nos ha costado formar y desarrollar. Son los jóvenes que necesitan "alas para volar",  que no ven futuro aquí, sujetos a incertidumbre futura y que estiman que su esfuerzo no será recompensado; jóvenes que deciden marchar pero que no tienen intención de volver en su mayoría. Y con ellos se fuga también el Conocimiento, la competencia técnica y personal, la competitividad y la necesaria innovación para el crecimiento y desarrollo social de nuestro país y que, al hacerlo de forma creciente, podemos empezar a considerar el gran éxodo del Conocimiento del Siglo XXI.  

Es nuestra asignatura pendiente, política, educativa, social y empresarial: analizar en todas sus variables, y no quedarnos en lo obvio solamente, las causas de ese éxodo masivo de Conocimiento. Nuestro país, con un sistema basado actualmente en el desarrollo de competencias, pero no en el desarrollo del Conocimiento, en la aplicación del mismo, pero no en poseerlo,  nos puede llevar a una "Sociedad del Conocimiento" sin Conocimiento, ese intangible tan necesario para construir aprendizajes superiores, para desarrollar espíritu crítico, para cuestionar y también para liderar el desarrollo de la inteligencia artificial y no viceversa. Busquemos las causas del éxodo, entre otras, en la máxima de que el "Conocimiento busca más Conocimiento, el desarrollo y el crecimiento; ese Conocimiento que da el poder de decidir libremente si quedarse o marchar".