Ha fallecido con 85 años en el Hospital de Barbastro Vicente Canales, pura expresión de la genética empresarial de Monzón en la que consiguió afianzar y acrecentar el negocio heredado de su predecesor que, en 1935, se instaló con una herrería cuya evolución ha sido admirable. Vicente Canales, un señor de los pies a la cabeza, recogió en 2006 de manos del entonces consejero de Industria, Arturo Aliaga, y del presidente de Ceos-Cepyme Huesca (tal era la denominación de la Ceoe-Cepyme Huesca de hoy) el primer Premio Empresa Huesca en el salón del edificio Félix de Azara de Walqa. Corría el año 2006.
La Asociación de Empresarios de Monzón-Cinca Medio ha anunciado del fallecimiento de Vicente Canales, a cuya familia ha trasladado "todo su apoyo y ánimo" tras la pérdida. "Una tristeza también compartida como compañero nuestro, siendo un referente incansable del desarrollo empresarial en nuestra zona. Su talante, carisma y buen hacer dejará una huella imborrable en todos nosotros, así como en su querido Monzón". El finado, de hecho, ha sido siempre un referente de voluntad asociativa, con respaldo y acompañamiento incluso en los más delicados momentos de Ceoe-Cepyme Monzón y Cinca Medio que preside ahora Ángel Mas Portella.
Vicente Canales albergaba una personalidad fascinante. Humilde en lo personal, tirando a la discreción, se transformaba en su actividad empresarial a golpe de audacia, de instinto, de rigor para entender la adaptación a los tiempos que había de desarrollar en todo momento la empresa.
Respetaba con admiración la herencia recibida del fundador de la empresa, que le había inoculado el espíritu familiar que había de acompañar el entendimiento con todos y cada uno de los trabajadores. El estudio, la observación y el conocimiento le permitieron convertir la compañía en un referente primero nacional y posteriormente internacional en el desarrollo de productos para la protección de los sistemas hidráulicos para los usos agrícolas y de boca. El oficio del manejo de los materiales metálicos que constituye el origen de la empresa se transformaba, a través de la investigación, en aplicaciones cada vez más tecnológicas y reconocidas como innovadores.
A principios de la década de los 90, el Grupo Canales creaba la marca Vican de filtros de arena y malla en una solución muy aplaudida por el mercado. En 2002 erigía la enseña STF Filtros para una línea de sistemas de filtración de malla hidráulicos, y cuatro años después patentaba los primeros que combinaban el carácter eléctrico e hidráulico. En esos tiempos, en que se popularizaba su eficiencia en la contención de la plaga del mejillón-cebra que abundaba en el Ebro y los ríos de su Cuenca, su ingenio fue reconocido con el Premio Empresa Huesca y otros reconocimientos. Superaba ya los doscientos trabajadores y su crecimiento no se detenía. Vicente Canales recogía las distinciones con la naturalidad de quien sabe que eran simplemente consecuencias del camino recorrido y atribuyendo un alto porcentaje de los méritos a la familia de trabajadores, desde los ingenieros hasta los operarios de base, todos fundamentales.
En 2017, después de una expansión continua, integró la división de agua de MatHolding, grupo especializado en soluciones y tecnología para la gestión sostenible y eficiente de la agricultura y el agua, a la que aporta la reputación de las marcas STF y Vican como sinónimo de calidad y compromiso no sólo con la cartera de clientes, sino también con el medio ambiente.
STF dispone de una planta de producción de 60.000 metros cuadrados, que incluye nueve naves industriales con 15,000 metros construidos y un equipo humano altamente cualificado. Vende en un centenar de países y cuenta con centros de producción en China, Estados Unidos y Oriente Medio.
Detrás de todos estos hitos y números, se hallaba la inspiración que procuraba Vicente Canales, todo un señor habituado a dispensar a todos los empleados un trato familiar, cordial, de confianza. Un espíritu que impregnaba desde su personalidad las abundantes relaciones y responsabilidades sociales que siempre afrontó de cara. Con discreción, con bonhomía y con determinación. Descanse en paz, Vicente Canales, un hombre bueno que ha dejado su huella en su familia, en su ciudad y en su tierra.