La Feria de Otoño Follarasca reunió este domingo en la carpa del Castillo de Aínsa a 32 productores y artesanos, en una edición que incorporó cuatro nuevas marcas y rozó el 50 % de participación femenina entre los expositores. La cita, impulsada por el Ayuntamiento de Aínsa, registró una notable afluencia de público, favorecida por el puente festivo en varias comunidades autónomas, entre ellas Aragón.
La jornada, inicialmente prevista para el sábado, se trasladó al domingo con motivo del luto nacional, mientras que las actividades programadas para los días 29 y 30 de octubre quedaron pendientes de una nueva fecha. Pese al cambio, la feria mantuvo su capacidad de convocatoria y volvió a convertir el recinto ferial en un escaparate de los productos de proximidad, los oficios tradicionales y la producción agroalimentaria de la comarca.
La oferta reunió propuestas tan diversas como miel, mermeladas, quesos, azafrán, embutidos, carnes y cerveza, además de distintas actividades demostrativas. Los visitantes pudieron conocer material apícola, asistir a la elaboración de zumo de manzana ecológico y observar los trabajos del taller de hierro.
Entre las novedades figuraron cuatro incorporaciones: la sal de Naval, la carnicería Badías de Aínsa, el queso de Siricueta, procedente de Morillo de Sampietro, y Lunatigato, una iniciativa artística de Laspuña. Su presencia amplió la representación de los proyectos productivos y artesanos del territorio.
Otro de los rasgos destacados fue la participación de las mujeres, que alcanzó cerca de la mitad de los puestos. La organización también puso de relieve la implicación de la juventud local, tanto a través del Consejo de Infancia y Adolescencia como del alumnado de cuarto de ESO, que vendió comida durante la jornada para recaudar fondos destinados a su viaje de fin de curso.
La coordinadora de Follarasca y concejala Susana Pérez valoró la respuesta del público y el balance comercial de la convocatoria. Según señaló, el puente festivo en distintas comunidades autónomas había favorecido la asistencia y las ventas. También agradeció la disposición de los participantes ante el cambio de fecha, una decisión que, según explicó, respondió a la voluntad de expresar solidaridad y respeto ante el luto nacional.
Follarasca volvió a dar cabida a iniciativas que trabajan en distintos ámbitos del desarrollo rural y la participación comunitaria. Entre ellas estuvo Bosqueleta, una escuela en la naturaleza situada en Banastón; la huerta comunitaria, que colaboró en la preparación de la comida y en una degustación de garbanzos; y Sidrarbe, un proyecto centrado en recuperar y poner en valor las variedades tradicionales de manzana de Sobrarbe.
Esta última iniciativa estudia el potencial de esas variedades para la elaboración de sidra y zumo. En ella participan Cervezas de Sobrarbe, la Cooperativa Agropecuaria del Sobrarbe, el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y el Ayuntamiento de Aínsa.
El proyecto cuenta con financiación del 80 % procedente de fondos FEADER y del 20 % del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, dentro del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027. Su finalización está prevista para diciembre de 2028.
HALLOWEEN Y OTRAS ACTIVIDADES
La programación comenzó a las 11.00 horas con propuestas dirigidas a distintos públicos y una presencia especial de las actividades promovidas por el Consejo de Infancia y Adolescencia. Los talleres de decoración de calabazas de Halloween y fabricación de instrumentos musicales dieron paso, por la tarde, a la entrega del premio del concurso de calabazas, que recayó en Rita Calavia, y a un taller de pintacaras para los más pequeños.
La jornada incluyó también una chocolatada popular, integrada en las celebraciones de Halloween que habían comenzado el sábado con el reparto de golosinas en los establecimientos de la localidad y la fiesta organizada por Interpeñas a partir de la medianoche.
Susana Pérez destacó la consolidación de ambas convocatorias en el calendario otoñal de Aínsa y el papel de la feria en la promoción de la producción local, los oficios tradicionales y la implicación de los distintos colectivos del municipio.