¡Monegros, atrévete a cambiar” fue el eslogan de la gala de la asociación empresarial que cumplía veinte años desde la primera celebrada en el Casino de Sariñena y cuyas jornadas empresariales, covid mediante, celebraban su decimonovena edición con un Cine el Molino con un aspecto espléndido con doscientas personas que aplaudieron a Marcris y Natividad Luesma-Tecnova, premios a la Trayectoria Empresarial y la Joven Empresaria, y escucharon la motivadora conferencia de Luis Galindo.
La velada fue presentada por el periodista Javier García Antón, director de EL DIARIO DE HUESCA, que recordó aquellos inicios y la evolución con hitos y decepciones como Gran Scala, la famosa promesa rusa de la multinacional de las cuatro cosechas o el anuncio de seis ejes carreteros confluyentes en Sariñena de un consejero de Obras Públicas, pero con un nombre propio sobre todos: Arturo Aliaga, el hombre que amó a Sariñena y representó la pasión y el rigor.
Jorge Albás, presidente de Monegros Empresarial, el cuarto de la historia (tras Lorena Canales, Juanjo Escanero y María Jesús Laguna) y el más joven, ejerció de anfitrión y comenzó recordando que la base del desarrollo rural es el emprendimiento”.
Reivindicó el eslogan de “atrévete a cambiar” que está en el fundamento de esta edición de Esteparea con la que se ha acercado la realidad de las empresas a los institutos para empezar a solventar la gran carencia de la comarca: la mano de obra.
En este sentido, recordaba el informe del Consejo Económico y Social de Aragón que revelaba que, en un contexto de crecimiento demográfico, Monegros era una de las escasas comarcas que había perdido población (65 habitantes) y fundamentalmente de 15 a 19 años se encontraba el grueso de la pérdida. Pese al 3,5 % de paro, el más bajo en Aragón, resulta difícil el progreso y abundaba en las recomendaciones del CESA de refuerzo de la estructura económica agroalimentaria. Para otros cauces, como los de infraestructuras y servicios, afirmaba Jorge Albás que “los empresarios no podemos hacer las comunicaciones aunque los reivindiquemos”, pero sí pueden apostar por el “emprendimiento y la resiliencia. El reto es conectar el crecimiento con la población, con buena letra y decisiones políticas porque vamos a otra marcha”.
LAS EMOCIONES POSITIVAS
Luis Galindo, 46 años de experiencia en cargos directivos en empresas, consultor de una treintena de empresas del IBEX que hablan quince idiomas, profesor de escuelas de negocios renombradas, 4.000 conferencias a sus espaldas, ofreció una conferencia fundamentada en la psicología positiva y su alegato de las emociones positivas con las que hay que evitar “ser tacaño”.
Después de relatar una historia de un padre y un hijo en la montaña con el eco como protagonista, aseguraba el zaragozano afincado en Madrid que “la gente le llama eco, pero es la vida, que es un reflejo de tu actitud, de lo que le das. Si eres amable con la vida, te dará amabilidad. Si eres cariñoso, la gente te devolverá cariño. Lo que tú siembras, lo recoges”.

Explicó al auditorio que su abuela es de Aínsa y, paradójicamente, era la primera conferencia que daba en la provincia, y la iba a centrar en emociones, sentimientos y actitudes. Una recomendación: “Abrir el oído, abrir los ojos, abrir el corazón”.
Objetivo primero: reflexionar, abandonar el estado “en automático” y de distracción. “Es un ejercicio muy bueno y sano”.
Luis Galindo reivindicaba la figura de los héroes anónimos que trae a primer plano en libros y conferencias porque son los que, a lo largo de la historia, han sacado adelanta a la sociedad. “Un héroe anónimo es un hombre o mujer que lleva muchos años dejándose la piel por hacer las cosas lo mejor que puede en casa o en el trabajo”, sin esperar el agradecimiento a la que tanto se resiste la sociedad. A ellos, dedicó su entusiasmo en la expresión “gracias, gracias, gracias”.
Invitó a la concurrencia, después de incitarles a ponerse un espejo virtual ante sí durante la charla, a buscar debajo de su asiento y tomar y ponerse la imaginaria camiseta de “la humildad”. Y, desde ella, una certeza: “Nadie ha hecho nada importante en la vida sin pasión. La motivación es tu desafío. Trabajo y vida personal para, que por la noche, al irte a la cama, estés orgulloso. Déjate la piel en lo que hagas. No es fácil poner el alma continuamente, pero es posible y se retroalimenta. Es espiral negativa o espiral positiva. Podéis mejorar vuestro jardín, sea en la empresa o en la familia”.
Se definió el conferenciante como un fervoroso defensor del optimismo que parte de la constatación de la neuroplasticidad del cerebro. “La gran noticia es que se entrena. El carácter se hereda, pero el sesenta por ciento de mi vida depende de mí”. Ha puesto como ejemplo a su mujer, psicóloga, que dedica su existencia a ayudar a los demás de manera altruista incluso a morir. “Si eres generoso con la vida, la vida es generosa contigo”.
SELIGMAN Y EL CAMBIO
Galindo aseguraba que no es que cambiar le guste, sino que “mejorar me encanta” y que el primer paso para hacerlo es “la consciencia: Si te das cuenta, ya empiezas a estar en el camino de mejorar”.
Atraía hasta la pantalla la figura de su profesor Martin Seligman. “El mayor experto mundial en depresión. En España hay dos millones diagnosticadas. La depresión cambia la química y no tienes ganas de moverte de la cama ni de vivir. Hacen falta pastillas para que la química se equilibre”. Seligman se puso a estudiar la felicidad en 1995 y se erigió en referente mundial de la psicología positiva, “el estudio científico del funcionamiento óptimo del ser humano”
Exponía su convicción: “Todos nosotros tenemos unos recursos increíbles dentro de nosotros, vamos a identificarlos y entrenarlos. Seligman me dice que tenemos recursos infinitos, pero que no lo ponga en las transparencias, para mejorar. Hasta que te mueres puedes estar mejorando”.
Resumía su propia conferencia como “un viaje inspirador a nuestro tiempo, yo le llamo despertarte” para valorar, agradecer y disfrutar todos los días de la vida.
“Seligman dice que el ochenta por ciento de las horas de una persona normal vamos en automático. Pongo la tele, veo la tele, voy a trabajar, más de lo mismo pero con el corazón apagado. Los días que no has encendido las emociones poderosas no cuentan, no has vivido, simplemente has pasado por aquí. Pasión, ilusión, amor o el brillo en los ojos no los hemos encendido. La mayoría de los días son más de lo mismo”. Y, sin embargo, “se puede vivir de otra manera”.
Exponía Luis Galindo que hay dos tipos de personas, uno el de “la mayoría que elige lo más cómodo, lo más fácil, lo que hace todo el mundo. No hacemos la mejor versión del mundo en nuestra vida. Ser mediocre es lo normal”.
Por el contrario, preconizaba: “Atrévete a soñar en grande, entrénate en ser la persona que puedes llegar a ser. Si la normalidad no te llena, intenta hacer algo más. Miraos al espejo: el único que sabe si estoy dándolo todo soy yo. No seas tacaño en su vida. No quiero caer bien, sino ayudaos a despertar”.
¿Qué es soñar en grande? “Que cada uno de nosotros haga lo necesario para que tu trabajo, tu familia, sea un lugar extraordinario. ¿Qué está en juego? Como vivir. Apuesto por una vida extraordinaria. Si salgo a por un cinco, tendré un cinco como mucho. Si queréis, id a por nota en vuestra vida. Cuidemos nuestro jardín, con la pareja, con la familia, con los hijos, con los compañeros de trabajo”.
Otra vez Seligman al rescate: “La felicidad de elegir dar todos los días la mejor versión de ti mismo. Tú decides tu actitud”.
Un discípulo de Seligman, Tal Ben-Shahar, el profesor de la felicidad, sostiene que cada día hemos de decidir en no menos de quince encrucijadas. “Se puede no elegir y seguir la inercia en automático y el entorno… “O elegir dar tu mejor versión”. Trufaba de ejemplos y estadísticas incluso domésticas: uno de cada diez viajeros en Madrid. ”Tenéis quince o veinte oportunidades al día de elegir el diez y no el cinco, de dar tu mejor versión. El más beneficiado eres tú: mi mujer dice qué mal está la sociedad para que tengas que contar estas cosas”.
Alusiones permanentes a su esposa, que le dice que “la calidad de tu vida es la calidad de tus relaciones” y hay que conseguir que sean asanas, porque los mejores momentos de la existencia tienen que ver con lo relacional. A tal efecto, el estudio de Harvard entre tres mil personas durante ochenta años: el factor que más influye en el bienestar es el de unas “relaciones íntimas sanas, no perfectas, pero esenciales para una vida plena. Una buena red de apoyo social, familia, amigos y compañeros. Salud física y emocional que aumenta la esperanza de vida”.
Desde esta estructura conceptual proseguía el conferenciante que “la vida va de personas y de emociones. La sensibilidad va de personas. Sensibilidad es ver lo que la mayoría de la gente no ve, escuchar lo que la gente no te va a decir. Quiero que escuchéis con la máxima honestidad, Sobre las cosas más importantes de la vida, no esperes a que te las digan, te tienes que dar cuenta tú. Si te lo tienen que decir, has suspendido en sensibilidad”.
Y una convicción. “Lo esencial no se ve con los ojos, se tiene que ver con el corazón, pero tienes que estar pendiente de los ojos de tu pareja. Hay que estar despierto, tener sensibilidad a flor de piel y tener el corazón encendido”.
Una sana amistad de “los amigos de verdad” -con la alusión a uno fallecido hace años que le “desnudaba emocionalmente- para encuadrarlos en la categoría de “un tesoro de la leche”, un entorno amable en el que ser capaces de sorprender y superar las expectativas y una manera de establecer los lazos: “Quiero entenderte, quiero ayudarte, quiero acompañarte, Conectas a otro nivel y dices que me importas tú. La persona que serás en un años dependerá mucho de la gente con la que más te relacionas".
Llegaban las reflexiones últimas y se apoyaba en William Shakespeare: “Los barcos están más seguros en el puerto pero no es para lo que están construidos”. Y su convicción de que “estamos hechos para ser felices, no para pasar por la vida. Hay más olas, pero se puede vivir” con plenitud.

“Vamos a empezar a comportarnos como queremos ser. Atrévete a ser más cariñoso, emocional, en España tenemos barra libre para las emociones negativas y freno de mano para las positivas. No seáis tacaños con las emociones positivas. Vuelve a ilusionarte”
Final con mensaje a la audiencia: “Todo lo que he contado lo tenéis dentro. Sólo quiero que seáis la persona de puta madre que fuiste cuando te enamoraste, con el primer empleo, en la universidad, cuando tuviste hijos… Esto es lo más bonito de la tarde”.
PREMIOS DE MONEGROS EMPRESARIAL
Llegaba el momento de la entrega de los Premios de Monegros Empresarial, galardones que fueron instituidos en 2007 y que han distinguido grandes ejemplos para el territorio.
El Premio al Joven Empresario recayó en Natividad Luesma, que revelaba que su “gusto por enseñar” y su “pasión por aprender” que le acercó a los idiomas y a crear Tecnova Formación, enseñanza de idiomas e inglés y francés desde edades muy tempranas y clases de apoyo y refuerzo de distintas asignaturas. “Los alumnos son protagonistas de su aprendizaje”.
En Tecnova, ha contado con su compañera Aitana, “pilar fundamental”, que demuestra que “crecer también significa compartir el camino”. Natividad Luesma agradecía el trabajo de Monegros Empresarial, de su presidente y de la gerente, Blanca. Concluía deseando que sea fructífera su propia aportación para que “Monegros sea una comarca de oportunidades como cualquier otro sitio”.
El Premio a la Trayectoria Empresarial recaía en Marcris 2009 S.L., compañía que nació en 1986 y es referente provincial en la provincia en su trabajo en cristal y aluminio.
De oficio artesanal en sus orígenes, en 2009 dio un gran salto con esta marca para atender las exigencias del sector de la edificación y la reforma. “El verdadero valor de Marcris” procede de la maestría y la templanza de los padres fundadores y las nuevas ideas y empuje de los hijos para garantizar soluciones a medida.
Cerraba el acto el alcalde de Sariñena, Francisco Villellas, que agradecía a Monegros Empresarial la generación de espacios en los que “intercambiar ideas y oportunidades”.
Valoraba la conferencia de Luis Galindo, por su apuesta por “el humanismo, cercanía y capacidad de ilusionar a equipos de trabajo y oyentes”.
Defendía el regidor el impulso de la innovación de la asociación empresarial y daba la enhorabuena a los premiados, Marcris y Nati Luesma-
Finalmente, Francisco Villellas ofrecía “el apoyo incondicional al empresariado de Sariñena. Puertas abiertas para todas vuestras inquietudes, para caminar juntos por el desarrollo del pueblo”.