Cerca de un centenar de personas participaron el pasado 29 de septiembre en una nueva edición de Impulso +45, la iniciativa impulsada por el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) y la Cámara de Comercio de Huesca para acercar a profesionales mayores de 45 años y empresas con necesidades de contratación. Siete compañías de distintos sectores compartieron sus oportunidades laborales, trasladaron qué perfiles demandan actualmente y mantuvieron entrevistas rápidas con los asistentes.
La experiencia sigue siendo un valor
Desde el inicio de la jornada, el mensaje fue claro: la experiencia continúa siendo un valor diferencial en el mercado laboral. La directora provincial del INAEM en Huesca, Ana Esther Rodrigo, recordó que el objetivo del encuentro era "crear oportunidades, conectar talento con empresas y demostrar que la experiencia sigue siendo uno de los grandes valores de nuestro mercado laboral". Añadió además que, detrás de cada candidatura, hay "años de trabajo, esfuerzo, aprendizaje y capacidad de adaptación", porque "el empleo tiene rostro, tiene nombre y tiene proyectos de vida".

"Vuestro talento importa. Vuestra experiencia cuenta. Y vuestro futuro profesional sigue estando lleno de posibilidades". Y, como muestra, el recuerdo de que el 70 % de las personas que participaron en la edición pasado vieron confirmadas sus expectativas y consolidados sus deseos de hallar un puesto de trabajo.
Por su parte, la secretaria general de la Cámara de Comercio de Huesca, Celia Elfau, destacó la estrecha colaboración entre la entidad cameral y el INAEM, un "tándem fabuloso" que hace posible Impulso +45.
Lo que buscan hoy las empresas
La jornada permitió también tomar el pulso al mercado laboral oscense. Jorge Gómez Sampietro, director de Fundesa, presentó los resultados de una encuesta realizada a 114 empresas de la provincia que pone de manifiesto las dificultades para cubrir determinados puestos pese a que Huesca mantiene una de las tasas de desempleo más bajas del país. Entre las necesidades detectadas destacan perfiles vinculados a la inteligencia artificial, las tecnologías de la información, la contabilidad, la mecánica y distintos oficios especializados.
Pero más allá de la formación y las competencias técnicas, empresas y entidades coincidieron en destacar otros factores igualmente relevantes. Actitud, compromiso, capacidad de adaptación y disposición para seguir aprendiendo fueron conceptos repetidos a lo largo de toda la mañana. De hecho, Ana Esther Rodrigo incidió en que las empresas buscan profesionales "comprometidos, capaces de trabajar en equipo, resolver problemas y aportar experiencia", y reivindicó el talento sénior como una ventaja competitiva para muchas organizaciones. "La experiencia no es pasado, la experiencia es valor. Es conocimiento. Es confianza", afirmó durante su intervención.

Las empresas participantes, Up Lifting-Grupo Gaypu, Grupo Eulen, Grupo Jorge, Interovo, Cabrero e Hijos (Supermercados Alto Aragón), ISF Faes Farma y Fundación Rey Ardid, ofrecieron una radiografía muy diversa de las necesidades de contratación actuales. Aunque proceden de sectores distintos, desde la industria y la logística hasta la alimentación, los servicios o la atención sociosanitaria, todas coincidieron en una idea común: muchas de las competencias específicas pueden desarrollarse mediante formación interna, mientras que la motivación, la capacidad de aprendizaje y la implicación personal siguen siendo cualidades decisivas a la hora de incorporar talento.
A LA ACCIÓN
Tras las presentaciones llegó el momento más esperado de la jornada. Durante más de dos horas, los participantes pudieron mantener entrevistas breves con responsables de selección de las distintas empresas, intercambiar contactos y conocer de primera mano las oportunidades existentes. Un formato práctico que permite romper barreras, generar confianza y acercar las necesidades reales de las empresas al talento disponible en el territorio.
En los ojos de Awa, senegalesa que ponía su horizonte en las empresas de servicios, del colombiano Thiago que apreciaba oportunidades en los oficios por sus habilidades manuales, o del andaluz Manuel tan acostumbrado al sector agropecuario, se habían dibujado las oportunidades que la escucha de las empresas convertía en esperanzas. Quizás ese 70 % de la pasada edición que adelantaba Ana Esther Rodrigo este año se quede corto. Será el mejor balance de Impulso +45.