El informe del Consejo Económico y Social de Aragón (CESA) sobre la actividad económica y el empleo en el medio rural aragonés plantea una lectura que trasciende la despoblación y sitúa el empleo y la actividad económica en el centro del diagnóstico. El estudio, dirigido por el profesor Marcos Sanso, detecta pleno empleo en buena parte de las áreas rurales y señala como principales retos el relevo generacional, la vivienda, la disponibilidad de mano de obra y la implantación de nuevas actividades. Su análisis, desarrollado territorio a territorio, contempla además la industria, la agroalimentación, el turismo, la fiscalidad, la formación y la inmigración.
La Diputación Provincial de Huesca ha acogido este jueves la presentación del trabajo, en un acto que ha contado con el presidente de la institución, Isaac Claver, y el máximo responsable del CESA, Juan García Blasco, además de representantes empresariales y sindicales y alcaldes y responsables públicos de la provincia. El estudio ofrece diagnósticos específicos sobre la estructura económica, el mercado laboral y las necesidades de las distintas comarcas aragonesas.
El presidente de la Diputación de Huesca, Isaac Claver, ha destacado la relevancia de que la institución provincial haya acogido la presentación del informe y ha reivindicado el papel de la Administración altoaragonesa como punto de encuentro municipal. Ha definido la DPH como "la casa de todos los municipios altoaragoneses" y ha vinculado su actuación con la vertebración territorial, la lucha contra la despoblación y una mirada centrada en las posibilidades del territorio.
Entre las medidas impulsadas por la institución ha citado los seis millones de euros destinados durante los últimos tres años a vivienda, especialmente en municipios rurales, para favorecer la puesta a disposición de inmuebles. También ha mencionado el Plan Impulso, que, según ha señalado, ha generado más de 20 millones de euros de inversión en los pueblos durante los dos últimos ejercicios.
A estas actuaciones ha sumado el plan de videovigilancia y las medidas dirigidas a las escuelas rurales. "Si queremos unos pueblos vivos, necesitamos unos pueblos seguros", ha afirmado.
EL EMPLEO Y EL TEJIDO PRODUCTIVO
El presidente del CESA, Juan García Blasco, ha subrayado el carácter específico del trabajo, que aborda la realidad rural desde la actividad económica y laboral y no únicamente desde su evolución demográfica. "Era necesario hacer esto porque hasta ahora los estudios hablan de despoblación. Esto no es exactamente un estudio de despoblación, sino un estudio sobre la actividad económica y el empleo en el territorio que no se había hecho hasta ahora", ha expuesto.
García Blasco ha cuestionado las interpretaciones excesivamente negativas sobre el territorio y ha reivindicado los resultados y experiencias detectados por el análisis. Ha llamado a abandonar "un cierto derrotismo" y ha señalado que, al examinar la realidad de los municipios, aparecen "grandes oportunidades y casos de éxito".
Las encuestas realizadas a actores locales y agentes del territorio han permitido conocer sus principales inquietudes. García Blasco ha señalado que el desempleo no figura entre ellas, ya que, según los resultados trasladados durante la presentación, existe pleno empleo. Las preocupaciones se concentran en el relevo generacional, la vivienda y la instalación de nuevas actividades.

El trabajo dirigido por Marcos Sanso utiliza la estructura comarcal como referencia para elaborar propuestas ajustadas a las particularidades económicas de cada zona. García Blasco ha explicado que "en cada comarca de Huesca hay una propuesta específica" y que no existe un patrón único, ya que algunas áreas presentan mayor orientación hacia la industria y otras hacia el sector agroalimentario o el turismo.
Esta diferenciación alcanza también a las políticas de apoyo a la actividad económica. El presidente del CESA ha defendido incentivos fiscales vinculados a las características de cada lugar y ha reclamado concentrar las actuaciones en dos o tres medidas concretas, frente a una acumulación de iniciativas.
La especialización productiva constituye otro de los ejes del planteamiento. García Blasco ha apostado por que cada territorio desarrolle aquellas actividades más próximas a su realidad, en lugar de tratar de abarcar todas las ramas económicas.
El relevo generacional, la vivienda y la incorporación de población han ocupado también un espacio destacado durante la presentación. En este último ámbito, García Blasco ha subrayado el papel de la inmigración ante la evolución demográfica de la comunidad y ha afirmado que "ganar el reto demográfico" depende actualmente de ella, tanto en España como particularmente en Aragón.
El planteamiento del CESA vincula así la evolución demográfica con la capacidad de los municipios para atraer trabajadores y mantener sus actividades, junto a las condiciones necesarias para facilitar la llegada y permanencia de población.
La presentación se ha completado con dos mesas de trabajo. La primera con representantes de organizaciones empresariales y sindicales para abordar las necesidades de formación, la disponibilidad de mano de obra cualificada y las demandas de autónomos y pequeñas y medianas empresas.
La segunda, protagonizada por alcaldes y representantes públicos comarcales, las experiencias desarrolladas en sus municipios y la aplicación de las propuestas recogidas en el informe.
El encuentro pretendía contrastar el diagnóstico del CESA con quienes trabajan directamente en el territorio y poner en común la diversidad de situaciones que presenta el medio rural aragonés. El estudio plantea, a partir de ese mapa heterogéneo, actuaciones vinculadas a las características económicas y sociales de cada zona.

ALGUNOS DATOS SOCIOECONÓMICOS
La economía aragonesa creció un 3% en 2025, según el Informe sobre la situación económica y social de Aragón 2025 del Consejo Económico y Social de Aragón (CESA). El incremento fue de dos décimas superior al registrado por España, que alcanzó el 2,8%, y duplicó el crecimiento de la zona euro, situado en el 1,5%. El documento analiza la evolución de la comunidad en un ejercicio marcado por las tensiones geopolíticas y la fragmentación del comercio internacional.
La evolución de la actividad estuvo sustentada principalmente en la demanda interna, con una aportación destacada del consumo privado y la inversión. El estudio recoge además un máximo de inversión extranjera directa, cercana a los 3.400 millones de euros. De esta cantidad, 2.500 millones procedieron de Estados Unidos y se concentraron fundamentalmente en servicios informáticos, centros de datos y hosting. El IPC registró una variación media anual del 2,8%, una décima por encima del dato nacional.
El mercado laboral aragonés encadenó en 2025 su quinto año consecutivo de creación de empleo desde la pandemia. La afiliación media a la Seguridad Social superó los 626.000 trabajadores, con más de 12.000 incorporaciones respecto al ejercicio anterior. La tasa de paro quedó en el 8%, 2,5 puntos por debajo de la registrada en el conjunto de España.
La temporalidad descendió hasta el 15,5%, mientras que la contratación indefinida se multiplicó por cuatro en los últimos cinco años. El número de trabajadores fijos discontinuos alcanzó los 14.300, el 2,7% del total de asalariados.
La población extranjera tuvo también una incidencia creciente en la evolución de la ocupación. El informe cifra su tasa de actividad en el 72%, frente al 56% de la población española, y señala que representa el 17,6% de la población activa aragonesa. Durante el año, el número de ocupados extranjeros aumentó en 10.400 personas, mientras que los ocupados de nacionalidad española descendieron en 4.300, en un contexto en el que 5.500 personas pasaron a la jubilación.
El documento mantiene, no obstante, diferencias significativas por edad y sexo. El desempleo juvenil alcanzó el 24,1%, mientras la tasa de paro femenina fue del 9,9%, frente al 6,4% masculino. Las mujeres concentraron, además, el 80% de los empleos a tiempo parcial.
EL SECTOR AGROALIMENTARIO
El sector agropecuario representó el 6,8% del PIB de Aragón, frente al 2,8% nacional, y generó un Valor Añadido Bruto próximo a los 3.400 millones de euros, según los datos recogidos por el CESA.
La recuperación de las precipitaciones tuvo reflejo en las producciones agrícolas. La cosecha de cebada aumentó un 48,2%, hasta alcanzar 1,65 millones de toneladas, mientras que la de maíz creció un 11%, hasta 1,15 millones. En el caso del melocotón, la producción se incrementó un 26,5% y representó el 31,1% del total nacional.
El censo porcino se aproximó a los 10 millones de cabezas, alrededor del 30% del conjunto español. La industria agroalimentaria alcanzó una facturación cercana a los 9.700 millones de euros y empleó a más de 21.000 personas. Su volumen de producción aumentó un 4,1% pese al contexto marcado por los aranceles de China y Estados Unidos y la alerta sanitaria por la peste porcina africana.
LA INDUSTRIA
La industria aportó el 21,2% del PIB aragonés, con un Valor Añadido Bruto superior a los 10.500 millones de euros. El porcentaje se situó por encima de la media de la Unión Europea, del 17%, y del objetivo comunitario del 20%.
La producción industrial creció un 3,1%, una vez corregidos los efectos estacionales. Entre las ramas con mayor incremento de la afiliación figuraron la industria alimentaria, con un 5,5%, y la fabricación de productos metálicos, con un 3,5%.
En el ámbito energético, Aragón generó 18.531 GWh de electricidad renovable, el 83% de su producción eléctrica y el 13% del conjunto de la generación renovable española. La demanda de electricidad aumentó un 7,2%, el mayor incremento registrado entre las comunidades autónomas, en un contexto relacionado con la expansión de los centros de datos.
La construcción incrementó su VAB un 6,6% y terminó el ejercicio con 40.400 afiliados, un 4,8% más. La actividad logística, por su parte, superó los 37.000 empleos y representó el 4,3% del VAB regional.
LOS CENTROS DE DATOS
Los servicios tecnológicos alcanzaron los 13.408 afiliados, un 3,8% más que un año antes. Dentro de este ámbito, las actividades vinculadas al procesamiento de datos, hosting y servicios relacionados con centros de datos registraron un incremento de la afiliación del 43,8%.
La potencia instalada en estas infraestructuras llegó a 108 MW en 2025. El informe recoge proyectos anunciados que situarían la capacidad por encima de los 1.100 MW en 2030 y que contemplan inversiones próximas a los 60.000 millones de euros.
AUMENTA LA RENTA
La renta media anual de los hogares aragoneses se situó en 45.647 euros, un 6,8% más que el año anterior. El índice de Gini quedó en 25,7, frente al 28,7 registrado para el conjunto de España.
La tasa AROPE, que mide el riesgo de pobreza o exclusión social, descendió 1,9 puntos hasta el 19,1%, frente al 25,7% nacional.
El informe recoge asimismo la dispersión territorial de la población aragonesa. La densidad media de la comunidad fue de 28,6 habitantes por kilómetro cuadrado, aunque descendió hasta los 14,2 habitantes por kilómetro cuadrado al excluir las capitales provinciales. En la provincia de Huesca, sin su capital, la densidad se situó en 14,7 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que en Teruel, también sin la capital, fue de 6,9.