La trashumancia ha vuelto a abrirse paso este domingo por las calles de Huesca. Poco después de las 7.00 horas, un rebaño formado por alrededor de un millar de ovejas y cabras, en su mayoría de raza rasa aragonesa, ha recorrido la ciudad siguiendo el antiguo trazado de la cabañera camino del Pirineo, donde pasará los próximos meses aprovechando los pastos de alta montaña.
Procedente de Sangarrén, el rebaño ha iniciado un viaje de siete días que concluirá en el Ibón de Ip, en Canfranc, donde los animales permanecerán durante el verano. Tras dejar atrás la paridera de Los Monegros, emprenden una nueva campaña de pastoreo en busca de temperaturas más suaves y de los frescos prados pirenaicos, manteniendo viva una práctica ganadera con siglos de historia.
A su paso por la capital altoaragonesa, el rebaño ha recorrido con fidelidad el itinerario de la antigua cabañera, escoltado por efectivos de la Policía Local de Huesca, que han facilitado el tránsito por las calles de la ciudad, mientras los servicios municipales de limpieza han cerrado la comitiva para devolver la normalidad al recorrido una vez concluido el paso de los animales.
Al frente del rebaño se encontraban Carlos y Blanca, pastores de Casa Chilica, en Hecho, acompañados por su inseparable perro Rufo y por varios amigos pastores que participan en esta travesía. Según ha explicado Carlos, este será el vigésimo primer año consecutivo en el que realizan el mismo recorrido estival hasta el Ibón de Ip, un destino que consideran idóneo por la calidad de sus pastos y las condiciones que ofrece para el ganado durante los meses más calurosos.
La imagen del rebaño atravesando las calles de Huesca ha vuelto a recordar la importancia de la trashumancia en la historia del territorio. Más allá del desplazamiento estacional del ganado, este recorrido conserva el valor de una tradición que ha modelado durante siglos el paisaje, la economía y la cultura del Alto Aragón, manteniendo vivas las antiguas cabañeras que todavía hoy conectan las tierras bajas con los puertos de montaña.