Los premios REAALS reconocen a personas que se han convertido en referentes por haber elegido el medio rural para desarrollar su proyecto profesional y vital, demostrando que vivir y trabajar desde un pueblo no significa renunciar a crecer, innovar ni tener proyección global.
Se quiere dar visibilidad a referentes reales que contribuyen a construir un nuevo relato sobre el mundo rural: profesionales que han decidido quedarse, volver o instalarse en un pueblo y levantar desde allí proyectos capaces de trascender el territorio. Todos ellos han demostrado ser REAALS: Rurales por Elección, Autoestima y Amor al Lujo Silencioso.
Con esa idea han llegado a Barcelona para celebrar su Primera Edición en el Teatro Goya.
Pongámonos en situación. Un teatro lleno de aragoneses residentes en Barcelona, con una presentadora, Lourdes Funes, con la misión de cumplir el guion al minuto: 80 minutos objetivo, 90 de máximo. Es un reto notable si se piensa que en el patio de butacas había aragoneses y que, como es sabido, un aragonés nunca dice “voy a ser breve” sin que sea una amenaza. Que cada uno sacara sus conclusiones sobre la puntualidad del medio rural.
En primer lugar ha dado la bienvenida Jesús Félez, Presidente del Centro Aragonés de Barcelona, quien ha mencionado la gran aportación que ha tenido la Casa de Aragón como lugar de formación, cooperación y asistencia para todos los aragoneses residentes en Cataluña. También ha destacado su proyección futura que, sin perder sus actividades actuales, debe servir como centro de encuentro para todas las actividades culturales, de emprendimiento e innovación de todos los aragoneses y empresas con intereses en Cataluña.
Con los tópicos de la España vacía definitivamente jubilados, gracias a las conversaciones de Carla Rivas, Toño Rodríguez y Natalia Royo, junto a la intervención de Paula López, vamos con los protagonistas.
Los catorce que eligieron el pueblo
Los que dejaron la gran empresa por el Somontano. Abrieron la lista Alba Cruells y Joan Morales Lombardo, que cambiaron sus carreras en grandes compañías por vivir y emprender en el Somontano. Su mensaje: se puede vivir en lo local y trabajar para un mercado global.
La fruta que no sabe de tamaños. César y Pepe Luengo, de Frutas Desafío, demuestran desde Zaidín que empresa rural no significa empresa pequeña. Su proyecto agroalimentario genera empleo y llega a mercados internacionales.
Tres generaciones de jamón. Andrés Izquierdo Sanz, de Jamones Andrés Izquierdo, lleva desde Cedrillas la tradición familiar de tres generaciones de maestros jamoneros. Convierte el origen en valor y prueba que tradición y ambición pueden crecer a la vez.
Vino con raíces y pasaporte. Paula Yago, de Bodegas Témpore, defiende desde Lécera que una empresa familiar puede competir fuera sin renunciar a sus orígenes
De la ciudad al pueblo, con ascenso. Óscar Lasmarías, del Hotel La Trufa Negra, eligió Mora de Rubielos para empezar una nueva etapa vital y profesional. Su historia demuestra que cambiar la ciudad por un pueblo también puede ser crecer, dirigir y progresar.
Hostelería con ambición. Javier Mas, de Grupo Mas Farré, desarrolla desde el territorio proyectos hosteleros competitivos, basados en la profesionalización, la innovación y la calidad.
Volver no es retroceder. Carla Rivas, de Ruralista, decidió regresar al pueblo para desarrollar su proyecto profesional. Su ejemplo demuestra que volver no significa dar un paso atrás, sino elegir desde dónde construir el futuro.
Una marca que une vino, arte e innovación. Natalia Royo, de Enate, ha contribuido a proyectar desde el Somontano una marca que conecta territorio, vino, arte, innovación y proyección internacional.
Moda con acento rural. Paula López, de Cocolebrel, usa la moda y el diseño para elevar la identidad rural y trasladarla a códigos contemporáneos, aspiracionales y deseables. Es decir, que el pueblo también entra en el armario.
Competir con el mundo desde Mora de Rubielos. Roberto Bou, campeón de BTT, eligió Mora de Rubielos como base para una carrera deportiva de élite. Eligió un pueblo para competir con el mundo.
La alta cocina no necesita ciudad. Toño Rodríguez, de La Era de los Nogales, demuestra desde Sardas que la excelencia gastronómica no depende de una gran urbe, y que el comensal se desplaza hasta un pequeño pueblo para vivirla.
Ciencia con vistas a Javalambre. Javier Cenarro, de Galáctica, demuestra que la ciencia y la innovación de alcance internacional también pueden tener su centro de gravedad en el mundo rural, y ha convertido Javalambre en un referente científico y divulgativo.
Despegar desde Teruel. Alejandro Ibrahim Perera, del Aeropuerto de Teruel, lidera su transformación en un referente del sector aeronáutico y prueba que la tecnología y la industria de proyección internacional también se pueden desarrollar desde Teruel.
Escribir para el mundo desde el valle de Benasque. Luz Gabás, escritora, ha construido desde el valle de Benasque una carrera literaria de gran proyección. Su caso demuestra que el lugar elegido para vivir puede ser también el lugar desde el que crear para el mundo.

Premio especial al Cambio de Relato: Sergio del Molino
El colofón fue para Sergio del Molino, autor de La España vacía. Diez años después de la publicación del ensayo, que situó la realidad de la España interior en el centro del debate público, REAALS le concedió su Premio Especial al Cambio de Relato. La idea es avanzar simbólicamente hacia un nuevo capítulo: pasar de la España vacía a la España elegida, y reconocer a quienes escogen los pueblos para desarrollar sus proyectos de vida y profesionales. Sergio ha agradecido la confianza de las personas que le apoyaron en la publicación de su libro.
Lourdes Funes cerró la ceremonia con agradecimientos a premiados, entidades, colaboradores y público. Todos los galardonados subieron al escenario para la foto de familia, con el Himno REAALS de fondo.
Cuando se apagaron los focos, el reloj marcaba justo lo previsto. Todo había salido a su hora, como salen las cosas cuando se hacen con cariño y con oficio. Los premiados volvieron a sus pueblos, o se quedaron un rato más en Barcelona, pero todos con la misma idea en la cabeza: que no hay que elegir entre ambición y raíces. Be rural. Be reaal. y…Be puntual. Todo ello, una vez más, en el Teatro Goya del Centro Aragonés de Barcelona !!!