El amanecer de este viernes ha dejado una de las imágenes más representativas del mundo pastoril con el paso por Huesca de un rebaño de cerca de 1.300 ovejas y cabras de raza cruce aragonesa, que ha atravesado la ciudad siguiendo la cabañera tradicional desde Castelflorite, en la comarca de Los Monegros.
Los animales han completado durante los últimos cinco días un recorrido de entre 60 y 70 kilómetros hasta alcanzar la capital altoaragonesa. Su destino es la Hoya de Huesca, donde permanecerán las próximas semanas aprovechando los rastrojos de los campos de cereal recién cosechados, un sistema de pastoreo que permite alimentar al ganado con los restos vegetales tras la recolección y la retirada de la paja.
El pastor Pedro, acompañado por otros ganaderos, ha señalado que la primera parada será la Alberca de Loreto, antes de continuar hacia Vicién, donde el rebaño podrá verse pastando durante los próximos días.
Como es habitual en este tipo de desplazamientos, la Policía Local de Huesca ha escoltado al rebaño durante su recorrido urbano para garantizar la seguridad del tránsito, mientras que el servicio municipal de limpieza ha intervenido tras su paso para acondicionar las calles.
La trashumancia mantiene viva una práctica ganadera centenaria y contribuye a conservar el uso de las cabañeras, vías pecuarias que siguen desempeñando un papel fundamental en el desplazamiento estacional del ganado y en el aprovechamiento sostenible del territorio.