Vivienda: del problema a la oportunidad de transformar nuestras ciudades

El precio, la falta de oferta en determinados lugares y la dificultad de acceso para muchas familias, especialmente para los jóvenes, obligan a buscar respuestas

05 de Octubre de 2026
Guardar
Rehabilitación en el Grand Parc, Burdeos, por los arquitectos Lacaton &  Vassal, Druot, Hutin. Photo © Philippe Ruault
Rehabilitación en el Grand Parc, Burdeos, por los arquitectos Lacaton & Vassal, Druot, Hutin. Photo © Philippe Ruault
Por Santiago Pujol Keller (*)
 

La vivienda ha dejado de ser una cuestión exclusiva de arquitectos, promotores o administraciones. Es un problema de toda la sociedad. El precio, la falta de oferta en determinados lugares y la dificultad de acceso para muchas familias, especialmente para los jóvenes, obligan a buscar respuestas que vayan más allá de la discusión entre mercado e intervención pública.

Hay muchas políticas posibles. Pero, desde la arquitectura, hay una que no deberíamos dejar en segundo plano: aprovechar y transformar la vivienda que ya tenemos.

España cuenta con un parque residencial envejecido. Muchas viviendas necesitan mejorar su eficiencia energética, accesibilidad, confort y habitabilidad. Rehabilitar no consiste simplemente en reparar fachadas o cambiar instalaciones. Significa conservar vivienda, reducir consumos, mejorar las condiciones de vida y regenerar barrios sin ocupar nuevo suelo.

De París a Next Generation

En poco más de una década hemos pasado de considerar la eficiencia energética como una cuestión técnica a convertirla en una prioridad de las políticas urbanas. El Acuerdo de París de 2015 marcó un punto de inflexión y la Unión Europea trasladó sus objetivos climáticos al sector de la edificación.

En España, los fondos Next Generation, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, han dado un impulso extraordinario a la rehabilitación residencial y a la regeneración urbana. También cambiaron nuestra manera de abordar estas actuaciones. Una rehabilitación no empieza en la obra: empieza con un diagnóstico, continúa con un proyecto, necesita financiación y acuerdos de los propietarios y requiere acompañamiento técnico y administrativo.

Detalle de nueva galería adosada a edificio existente, en rehabilitación de Lacaton & Vassal, Druot, Hutin. Photos © Philippe Ruault
Detalle de nueva galería adosada a edificio existente, en rehabilitación de Lacaton & Vassal, Druot, Hutin. Photos © Philippe Ruault

Pero los fondos europeos son un impulso, no una política permanente. La pregunta ahora es: ¿y después, qué?

Una rehabilitación valiente

Necesitamos una política de rehabilitación ambiciosa y sostenida. El nuevo Plan Estatal de Vivienda, junto con los programas de las comunidades autónomas y las políticas municipales, debe dar continuidad a lo aprendido. Las ayudas son necesarias, pero no suficientes.

También hay que revisar la normativa. Muchos edificios no pueden adaptarse a las necesidades actuales sin modificar determinadas condiciones de planeamiento: instalar ascensores, mejorar envolventes, ganar superficie, adaptar instalaciones o introducir nuevas soluciones energéticas. El PGOU debe ayudar a transformar la ciudad existente, no impedirlo.

Y debemos mirar también a la industria. Rehabilitar a gran escala exige empresas especializadas, técnicos, mano de obra cualificada y sistemas constructivos capaces de reducir tiempos y costes. La prefabricación y la industrialización tienen también un campo importante en la rehabilitación. Las políticas de vivienda, industria y energía deben hablar entre sí.

Hay además un elemento que desde las Oficinas de Rehabilitación conocemos bien: las comunidades de propietarios. Para una comunidad, decidir una rehabilitación integral puede ser complejo. No basta con anunciar una ayuda. Hace falta explicar, acompañar, proyectar, buscar financiación y ayudar a tomar decisiones hasta que la obra termina.

Aprender a mirar de otra manera

El trabajo de Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal, arquitectos franceses reconocidos con el Premio Pritzker en 2021, es una referencia útil. En algunos de sus proyectos han demostrado que mejorar un edificio existente puede ser una oportunidad para ganar espacio, luz y confort sin recurrir a la demolición.

Equipo de la Oficina de Apoyo a la Rehabilitación del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón
Equipo de la Oficina de Apoyo a la Rehabilitación del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón

No se trata de trasladar sus soluciones a nuestras ciudades, sino de entender la idea: el edificio existente no es un problema que haya que eliminar; puede ser un recurso con el que trabajar.

Por eso la rehabilitación necesita una política integral. Vivienda, urbanismo, energía, industria y financiación deben avanzar coordinadamente. El objetivo no es solo rehabilitar más, sino conseguir que sea más sencillo y llegue a más edificios y ciudadanos.

En esta tarea, las Oficinas de Apoyo a la Rehabilitación del Colegio de Arquitectos de Aragón, integradas en la Red OAR del CSCAE, tienen un papel que va más allá de informar sobre ayudas. En nuestra comunidad autónoma, estas oficinas se desarrollan en convenio con el Gobierno de Aragón, financiadas con fondos europeos Next Generation y acercan las políticas de rehabilitación a ciudadanos, comunidades y administraciones. También FUNDARA, la Fundación del Colegio de Arquitectos de Aragón, puede contribuir a generar conocimiento, debate y divulgación sobre la arquitectura y el futuro de nuestras ciudades.

En Huesca, la Oficina de Apoyo a la Rehabilitación del Colegio de Arquitectos, junto con CEAV, CSCAE y la Federación de Asociaciones de Vecinos Osca XXI, pone en marcha «Rehabilitación ciudadana», dirigida a comunidades de vecinos que estén pensando en rehabilitar sus edificios. Su presentación tendrá lugar el 9 de octubre a las 12:00h, durante la Semana Internacional de la Arquitectura 2026, en el salón de actos de Caja Rural de Huesca.

Quizá esta Semana de la Arquitectura sea un buen momento para recordar que la arquitectura no consiste únicamente en construir edificios nuevos. También consiste en saber qué conservar, qué transformar y cómo mejorar lo que ya tenemos.

(*) Arquitecto responsable de la Oficina de Apoyo a la Rehabilitación de Huesca, Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón.

Archivado en