El alcalde de Tarbes, Pascal Claverie, se ha ganado las simpatías de la concurrencia al acto conmemorativo del hermanamiento con Huesca que se sucede cada año y que se simboliza con un intercambio de obsequios en señal de fraternidad. Claverie ha entregado a Lorena Orduna una cabeza de caballo blanca, mientras que la regidora oscense le ha correspondido con una cesta de productos de la provincia de Huesca.
En las intervenciones, el primer edil tarbesino ha expresado el honor y satisfacción que representa reafirmar la relación con Huesca, y ha valorado los frutos que se han acumulado desde que en 1964 firmaran el protocolo los alcaldes Paul Boyrie y Mariano Ponz Piedrafita.
Pascal Claverie, que vestía laurentino con corbata verde en lugar de pañoleta y con la banda municipal de Tarbes, ha manifestado la excelente cordialidad que reina entre las dos ciudades, entre su equipo de gobierno y el de Lorena Orduna. Ha leído el discurso en español y repentinamente ha sorprendido a los presentes al mostrar el pasaporte español que ha conseguido, a la par que ha recordado que su madre era española. Una explicación acogida con aplausos por los asistentes al acto.
La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha certificado en su alocución la buena relación tanto con Claverie como con su predecesor Tremege, que no es sino la consecuencia de décadas de intercambios por el hermanamiento. Ha enfatizado que para Huesca es importante y atractivo profundizar en las relaciones comerciales, empresariales, deportivas y culturales.

En este arranque de las fiestas, ha estado presente Anna Saura, productora y directora cinematográfica además de hija del oscense universal Carlos Saura, invitada de honor de Lorena Orduna.
El acto ha discurrido con sencillez en las formas y representatividad institucional importante con la presidenta de las Cortes de Aragón, María Navarro, la vicepresidenta del Gobierno de Aragón Mar Vaquero y el presidente de la Diputación Provincial, Isaac Claver.