Las fiestas todavía no han comenzado oficialmente, pero en muchas cuadrillas de Huesca hace días que todo está decidido. El almuerzo, la subida al cohete, las peñas, los toros, los conciertos o las ferias forman parte de un calendario que apenas cambia de un año para otro y que cada grupo completa con sus propias tradiciones. En las horas previas al inicio de las fiestas de San Lorenzo, solo queda esperar a que el cohete dé comienzo a una de las semanas más esperadas del año.
Entre quienes cuentan ya las horas están Azahar y Lucía, aunque para ellos estas fiestas tendrán un significado especial. Se conocieron durante el San Lorenzo del año pasado y ahora regresan para celebrar juntos el primer aniversario de una historia que comenzó precisamente entre el ambiente festivo de Huesca.
"Lucía y yo nos conocimos el año pasado en San Lorenzo y llevamos un año juntos desde entonces. Va a ser nuestro aniversario pronto y unos amigos han venido desde Jaén para celebrarlo con nosotros esta semana", explica Azahar, que reconoce que espera con ganas el "chupinazo".
En muchas cuadrillas, el primer día sigue un guion que apenas admite cambios. El almuerzo es una cita ineludible antes de dirigirse a la plaza de la Catedral, donde miles de personas se reunirán para asistir al lanzamiento del cohete.
"Como todos los años vamos a ir al almuerzo para llegar antes a la Catedral. Después seguiremos por donde nos lleve la fiesta, volveremos a comer algo, que en San Lorenzo hay que comer, y luego seguiremos disfrutando. También iremos a los toros, que nos gustan mucho", cuenta Ana.
La feria taurina continúa siendo uno de los actos más esperados para muchos jóvenes. Adriel asegura que no piensa perderse ninguna de las citas que forman parte de su particular programa festivo. "Con muchas ganas de que lleguen los toros, que hay muy buena fiesta. Luego la bajada, las ferias... Sobre todo, pasarlo bien", resume.
No todos afrontarán las fiestas con la misma intensidad. Mónica, embarazada de siete meses, reconoce que este año cambiará las noches largas por un programa mucho más tranquilo, aunque sin renunciar a compartir los momentos más especiales con sus amigas. "Haré sobre todo planes de día. El almuerzo no se falla, iremos a los chiringuitos y a comidas y cenas con ellas. Si me lo pide el cuerpo, también iré a algún concierto. Será un plan mucho más tranquilo de lo normal", explica.
Los conciertos también ocupan un lugar destacado entre los planes de las cuadrillas. Ana adelanta que intentarán acudir a las actuaciones previstas en la plaza de Navarra, mientras que Catalina tiene claro que no faltará a las sesiones de los DJ del Palacio, especialmente a la actuación de Moliner. "Hemos quedado todas para almorzar juntas, como todos los años. Luego subiremos al Chupinazo, bajaremos a la plaza y estaremos allí hasta que termine el DJ antes de ir a la becerrada", comenta.
Otros, como Adrián y Acher, repetirán una costumbre que consideran imprescindible: reunirse con los amigos antes del lanzamiento del cohete y dejar que el resto del día transcurra sin demasiados planes. "Es lo de todos los años. Cada vez la gente acaba más manchada de vino y con más camisetas rotas, pero forma parte de la fiesta. Después bajaremos porque al final todo el mundo acaba aquí", cuentan.
Para Rocío, la jornada de este sábado, 9 de agosto, seguirá un guion muy reconocible: “Vamos a almorzar a Da Vinci, luego iremos al chupinazo y por la tarde a la becerrada”. La noche continuará en el Palacio de Congresos, donde tiene previsto acudir a los conciertos. “Tenemos muchas ganas”, reconoce. Paula coincide en señalar algunos de los imprescindibles de estos primeros días: “Sobre todo ir a las vaquillas, el chupinazo, que es lo más grande de Huesca, y luego los toros, que es lo mejor”.
También Marcos tiene claro cómo comenzará San Lorenzo. El almuerzo será en casa y después saldrá con sus amigos hacia la plaza de la Catedral para vivir el lanzamiento del cohete. “Tenemos muchas ganas de ir sobre todo a la becerrada y de salir. Nos sacamos de peñas para poder ir a la becerrada y a las vaquillas y para apoyar también”, explica.
En el grupo de Aitana, además, este año toca concentrar las fiestas. Solo podrán quedarse tres días, del 9 al 11, así que han decidido aprovecharlos al máximo. “Tenemos muchas ganas sobre todo del día 9, que es el más especial para todos los oscenses porque es el inicio de las fiestas”, cuenta. El día 10 estará reservado para la procesión y los Danzantes, además de los toros, mientras que el 11 llegará el vermú antes de dejar Huesca. “Todo condensado en tres días”, resume. Para empezar, este domingo almorzarán juntas en un bar de la ciudad y después “ya donde nos pida el cuerpo”.
El día 10 es precisamente el que Sofía espera con más ilusión. Es una jornada que vive ligada a su familia y que comienza temprano, viendo pasar a los Danzantes por San Pedro junto a sus padres. Después llega el almuerzo con amigos y familiares de distintas generaciones. “Me lo paso bastante bien porque la verdad es muy divertido”, cuenta. Por la tarde toca prepararse para la primera corrida de la feria taurina y, después, continuar la fiesta con las amigas y la charanga. “La verdad es que nos lo pasamos superbien. Luego está además bajando con la charanga, increíble”.
Para Sonia, una de las citas imprescindibles está en la verbena de la plaza del Mercado. Más allá de la música, es una ocasión para volver a encontrarse con amigas que viven en distintos puntos de España durante el resto del año. “Ir a una verbena y estar en la plaza del Mercado es todo un lujo para nosotras”, explica.
Víctor también tiene una tradición que no perdona el primer día: el almuerzo antes del chupinazo. “Es una cosa que es de los eventos más característicos de estas fiestas”, señala. Después llegará el DJ y, sobre todo, las vaquillas, uno de sus momentos favoritos. “Me lo paso muy bien o por la noche que hay DJ también, como soy muy fiestero…”.
En una línea parecida afronta el arranque Alicia, que tiene previsto almorzar primero con el grupo y después acudir al chupinazo. A partir de ahí, reconoce, el objetivo es sencillo: “Todo el día ir a pasarlo bien”.
Las fiestas también sirven para reencontrarse con personas a las que apenas se ve durante el resto del año. Marcos, que compagina su vida en Huesca con los días de verano en pueblos como Bailo y Berdún, espera precisamente esos encuentros. “El Chupinazo y luego ver a toda la gente que no ves durante el año, que aparecen aquí durante las fiestas”, destaca. La noche terminará con una cena después de la fiesta y, a partir de ahí, “a ver qué depara la noche”.
Aunque cada cuadrilla organiza las fiestas a su manera, todas coinciden en algo: San Lorenzo sigue siendo el momento del año para reencontrarse con quienes vuelven a Huesca y compartir horas con los amigos. Algunos celebrarán aniversarios, otros vivirán las fiestas con más calma y muchos repetirán costumbres que mantienen desde hace años, pero todos esperan volver a disfrutar de una semana que ocupa un lugar especial en el calendario de la ciudad.