A pesar de lo interpretado y lo publicado, la de San Lorenzo es Real Cofradía desde 1307 “en que vino Jaime II de Aragón. Era el día de su cumpleaños, muy devoto de San Lorenzo. Vino a misa, la Cofradía lo recibió y se hicieron cofrade él y sus caballeros. Pasamos a ser Real”. Así lo explica Carmen Urzola, priora, que expone que se pidió permiso en la Casa Real para seguir utilizando tal denominación. Y desaparece la de Real Cofradía de Caballeros de San Lorenzo.
Este año, ha tenido el honor la asociación de que Felipe VI aceptara ser Cofrade de Honor. Como novedad, “sonará el Himno Nacional cuando entre y salga San Lorenzo de la Basílica el día 10 y el 15 en la Ofrenda de Flores", no así en la Despedida porque el busto se queda en el atrio, aclara Carmen Urzola, que este año disfrutará sus primeras fiestas en la dignidad prioral. Tal es su alta responsabilidad.
Desde su misión de “proteger y propagar la fe y la devoción en San Lorenzo, propagarla”, vive la Real Cofradía con intensidad la fiesta. Pero uno de los objetivos es que “los cofrades se acerquen a la parroquia, porque San Lorenzo está en la Basílica todo el año, que se nos olvida. Todo el mundo se acuerda de San Lorenzo el 9 de agosto con la puesta de la pañoleta, y el día 15, adiós, San Lorenzo, adiós. San Lorenzo sigue quedándose en San Lorenzo y vivimos ese acto como como una despedida de las fiestas”.
La vivencia en torno a la fiesta de la Real Cofradía llega con el Rezo de los Tormentos diez viernes hasta el anterior al 9 de agosto, el preludio "al martirio de San Lorenzo".
El Triduo comienza el 7 de agosto y dura hasta el 9, en tres solemnidades protagonizadas en esta ocasión por José Alegre, vicario general de la Diócesis, el día 8 Fernando Altemir y antes de las Completas el obispo Pedro Aguado.
El punto de inflexión es la procesión del día 10, "que nos preocupa tanto como nos emociona que salga bien. Este año va a ser un antes y un después porque suena el Himno Nacional, va a ser muy emocionante". La procesión, aclara como primera providencia, es organizada por la Real Cofradía y la Real y Parroquial Basílica con colaboración del Ayuntamiento.
Su programación continúa el 11 con el Día del Cofrade con la Misa de la Cofradía y después la asamblea, además de notificar altas y bajas de cofrades. Este año también hay reconocimiento a las personas con más años en la Cofradía. "Les vamos a entregar la medalla de homenaje cuando termine la Eucaristía". La Agrupación Folklórica Santa Cecilia, cofrade de Honor, cantará y bailará en la misa con una letra alusiva al acto antes de bailar la Jota de San Lorenzo.
"Que suene el Himno Nacional en la Procesión va a ser muy emocionante"
Uno de los objetivos es acercar a jóvenes y niños a la Cofradía. El día 12, un acto "muy emocionante, la bendición de los niños y el acercamiento en que los niños más pequeños se aproximan a conocer a San Lorenzo, se les bendice, se les entrega una pañoleta bendecida, un estadal y una oración para que sus padres recen con los niños en casa a San Lorenzo".
El día 15, en la Ofrenda de Flores y Frutos, cuyo saludo al Santo corresponde en esta ocasión a la Cofradía del Santo Cristo de los Milagros, se celebra el homenaje cuando termina a un exprior, con la entrega de un documento con los datos de su priorato y el depósito del laurel a San Lorenzo. Oración de la noche, se cierra la Basílica y después ya van a la Despedida al Santo. El 16 la misa de acción de Gracias y el 23 organiza otra la cofradía hermana de Santo Cristo de los Milagros. Este año, también ha habido hermanamiento con la Cofradía de Nuestra Señora de Loreto y San Lorenzo, que se firmará en septiembre en Loreto en el Día del Cofrade.
EL VALOR DE LA PROCESIÓN
Una de las inquietudes de la Real Cofradía es la máxima dignidad de la Procesión del día 10. Reclama Carmen Urzola que todos “nos acordemos de que la procesión consiste en que San Lorenzo sale de la Basílica a bendecir las calles de Huesca y a los oscenses. Todo sería más fácil. Los fotógrafos no pararían la procesión todas las veces que la paran, harían las fotos con un poco más de respeto”. Hay que partir de una base: “El importante es San Lorenzo, es lo que tendríamos que tener en cuenta".
"Todo sería más fácil. Los fotógrafos no pararían la procesión y harían las fotos con un poco más de respeto"
Preocupa porque "la procesión es multitudinaria, sale mucha gente a la calle, la gente se emociona mucho al ver a San Lorenzo, y los que vamos dentro también nos emocionamos mucho. Nos preocupamos de que nadie se acerque mucho a la peana, que la tenemos aseguradísima, y a San Lorenzo también. Nos preocupa mucho la salida de la Basílica y la entrada, y tanto es así que este año vamos a contratar guardias de seguridad privados, habrá dos en la puerta de 8 a 11 y otro en la puerta de Urreas". Todo con la aquiescencia de la Policía Local.
Se repetirá la novedad del ritual en la entrada, cuando a la priora y la vicepriora (Juncal Guirao) les entregan el busto desde la peana, y ellas lo portan hasta el Altar Mayor. Una vez depositado, entran los Danzantes y, a su final, sonará el Himno Nacional. A la salida, la Banda tocará el Saludo al Santo y nuevamente el himno español.

La priora explica que la junta de la Real Cofradía disfruta también de la fiesta en el sentido lúdico. “El día 10 solemos ir a los toros. Combinamos todo. Nosotros tenemos compromiso con San Lorenzo porque además organizamos los actos con la Real y Parroquial Basílica. Deberían acudir todos los cofrades, pero la verdad es que van asistiendo”.
UNA CANTERA IMPORTANTE
Carmen Urzola admite satisfecha una realidad: “Tenemos una cantera importante de cofrades. La mayoría de los padres cofrades o devotos a San Lorenzo cuando tienen un hijo vienen a decirnos que tienen un hijo y le quieren hacer cofrade. Les preguntamos si está bautizado. Y a veces nos dicen: todavía no. Pues, para ser miembro de la Cofradía, además de tener fe o devoción a San Lorenzo, hay que estar bautizado, tener fe en San Lorenzo. Una cofradía es una asociación religiosa”.
Se enorgullece de que tienen muchos niños y jóvenes, con el club parroquial y el de tiempo libre, los universitarios… “Son los que nos ayudan en las Quedadas”. Tras la segunda edición, “un llamamiento a los hermanos cofrades. Que traigan a los niños a la parroquia”.
Se muestra la priora satisfecha por el acercamiento durante el resto del año con motivo del 1.800 aniversario. “Hicimos 11.000 cintas y no queda ninguna. Nunca había venido tanta gente a la Cofradía, y el año pasado fue el que tuvimos más altas. Es cuando más se han acercado y han venido a la Basílica”.
Para ir fidelizando la presencia de cofrades todo el año, “procuramos tener una actividad cada mes. Creemos que de esa forma podemos acercar más a los cofrades, porque cuando organizamos conferencias sí tenemos aforo. El objetivo es tener visibilidad y acercar a la parroquia y la cofradía, que vamos unidos”.