La Plaza de San Lorenzo ha acogido este 15 de agosto la despedida al patrón de Huesca, poniendo el broche a las fiestas de San Lorenzo. La ciudad se ha reunido ante la basílica para compartir uno de los momentos más simbólicos de la jornada, en una celebración que ha vuelto a estar marcada por la emoción y el sentimiento laurentino.
Los pañuelos verdes y blancos, la música y la presencia multitudinaria de oscenses y visitantes han convertido la plaza en una de las imágenes más representativas del final de las fiestas. La despedida ha recuperado así el vínculo entre la ciudad y su patrón, después de unos días de intensa actividad festiva.
Con este último encuentro, Huesca ha dicho adiós a San Lorenzo y a sus fiestas hasta el próximo agosto. El cohete, los Danzantes, las peñas, la música, las tradiciones y los encuentros han quedado atrás, dejando en la ciudad el recuerdo de unas jornadas compartidas en torno a su patrón.